lunes, 14 de octubre de 2013

Recordando Italia 1990: el rival árabe



Colombia y los Emiratos Árabes Unidos se enfrentaron en el campeonato mundial de fútbol  de Italia en el año 1990 y el marcador final nos dio como ganadores por  2-0. Cierto día, queriendo buscar una reacción entre mis estudiantes emiratíes, les mostré el video con los dos goles de la victoria colombiana.

Al finalizar las breves imágenes, la reacción de los estudiantes fue fría. Para mis adentros pensé que el silencio obedecía a que se habían sentido  ofendidos porque yo, de osado, les había mostrado un momento para olvidar  en  el fútbol de su país.

Sin embargo, esta no había sido la razón. Después caigo en la cuenta que, para la época, ninguno de estos jóvenes había nacido, o apenas estaban siendo amamantados, mientras sus padres, aquel 9 de Junio en Bologna, probablemente veían el partido por TV.


A los jóvenes emiratíes no les parece interesar mucho el ayer de su fútbol, si no mas bien  el hoy del  fútbol internacional, más específicamente lo que pasa en España con el Barcelona y El Real Madrid; o lo que acontece en  Inglaterra con el Chelsea, y el Manchester City, cuyas acciones, pertenecen a uno de los jeques de Abu Dhabi. Se saben al detalle la vida de los Messis, Ronaldos e Iniestas.  Veamos este brevísimo botón para la muestra, en un diálogo que sostuve una vez con un estudiante:

Estudiante: -¿De dónde es usted ?
Profesor: -Colombia
Estudiante: -¡Falcao!


A la federación local de fútbol le encantaría que ese interés por el futbol extranjero se diera en el campeonato local con aficionados llenando los  estadios emiratíes. No siendo este el caso, les toca, como gancho para estimular la asistencia a los partidos, recurrir a la rifa de Ferraris como sucedió en la temporada pasada.

Inicialmente, para aspirar al "cacharro", en cada partido escogían del publico 5 aficionados quienes tenían que convertir un gol de media cancha  con arco solo. Si el ejecutante tenía éxito, se llevaba en moneda local un anticipado de 25.000 dírhams, unos 12 millones de pesos colombianos, y quedaba matriculado para aspirar al orgullo de Maranello. De esta manera seleccionaban asistentes por el resto de la temporada quienes participaban en el sorteo del  premio mayor.


Otra forma de atraer aficionados a los estadios, es trayendo figuras que en algún momento deslumbraron al mundo con su gran talento. Por acá han recalado connotados jugadores, ahora técnicos, encabezados por Diego Armando Maradona para el club Al Wasl; Gabriel Calderón, mediocampista mundialista argentino en España e Italia, para el Bani Yas; Walter Zenga, arquero mundialista italiano en USA 1990, para el Al Nasr. 

Como jugadores se recuerda a Fabio Cannavaro, el gran defensa central italiano, campeón mundial en Alemania 2006, quien prestó sus servicios para el Al Ahli. De los nuestros todavía se comentan las endiabladas gambetas del desaparecido jugador cartagenero Elson Becerra quien militaba en el club Al Jazira de Abu Dhabi.

El poco interés de la gente y la  baja asistencia de público, a pesar de  regalarse una buena cantidad de  las boletas, hacen de la ida a los estadios de fútbol en los Emiratos Árabes una actividad relajada. Demasiado tranquila para un colombiano, acostumbrado al jolgorio y las vicisitudes que acompañan un partido de fútbol en nuestro país. A diferencia de Colombia, acá  es impensable oír cosas tales como:

No voy más a fútbol. Esas colas para entrar y el desorden. No, No, No!
No conseguí boleta. Tocó revendedor.
Siéntense que no dejan ver. ¿Comieron vidrio?
¡Hey, respeten las numeradas !
Ya las barras bravas se agarraron a coñazos...
(vendedor) Permisito patrón... habla... papitas...  papitas...

La cultura de la bulla, del tumulto y de las papitas patrón también tiene su encanto. Claro está, siempre que esto sea recompensado con un buen espectáculo, lo que ayuda mucho a olvidar todo el sufrimiento.


Con 42 años de existencia, el futbol emiratí es tan joven como su propio país y una participación en un mundial ya es diciente de un futuro promisorio. Al haberse desvanecido las posibilidades de Brasil 2014, desde ya se comienzan a preparar para  Rusia 2018 con la esperanza de una segunda participación mundial. 

Formar una afición requiere de algo mas que Ferraris o figuras importadas  o añoradas. Todo esto es sólo una pequeña parte del lento y difícil curso  que hay que hacer  para vestirse de largos en un deporte, que también despierta pasiones en el mundo árabe
  
Marcelino Torrecilla N