lunes, 31 de marzo de 2014

Reina colombiana visita Dubái

Envuelta en un manto de solemnidad y sobreprotección llegó a Dubái una joya muy especial representada por una esmeralda colombiana avaluada en 7.3 millones de dírhams, moneda emiratí, unos 4 mil millones de pesos colombianos, el equivalente  a 2 millones de  dólares americanos.

La llamativa gema, de corte barroco, cuelga en un collar de diamantes y fue creada y diseñada por el artesano indio Biren Vaidya y nueve de sus asistentes entre los años 2011 y 2013.

Comenta -en el texto original en inglés- la conocedora local de joyas Sumati Menda, anfitriona del evento de exhibición de la gema sin par, que “ …debido a que estas piedras son esmeraldas de las de más alta calidad en Colombia, decidimos llamarla La Reina en español

Secreto mejor guardado


La atracción colombiana, también llamada la Reina de los Destellos, parecer ser el secreto mejor guardado en el deslumbrante mundo de las piedras preciosas en los Emiratos Árabes Unidos. De hecho, el verde destello de La Reina ha sido apreciado por sólo seis personas en una recepción privada en el salón de exhibiciones del Rose Mumbai, que se llevó a cabo  en diciembre pasado.

Sigue comentando la emocionada anfitriona, que “ estamos interesados en mantener la identidad (y peculiaridades) de La Reina en secreto para encontrar al comprador adecuado….. la joya completa ha sido creada de piezas de una esmeralda en bruto  de más de 3 mil quilates, lo que la hace  una rareza en su género”

Familia de muchos quilates

Esmeraldas como La Reina pertenecen a una estirpe de altos quilates. Tal vez poco se sabe por estos lares,  que en Colombia está la esmeralda más grande del mundo, se llama Fura, pesa dos kilos y tiene 15 mil quilates. Cuánto valdría en dírhams? Pero Fura no es la más costosa, dado su color poco intenso. La más costosa del mundo es una esmeralda colombiana llamada Tena, de 2.000 quilates y el verde más intenso que jamás se haya conocido. Tal vez podríamos verla exhibida en una vitrina emiratí, o siendo parte de una importante negociación por quienes saben apreciar este tipo de joyas invaluables.




 Rivales de La Reina

En el Medio Oriente  se dice que las rivales de las esmeraldas colombianas  se encuentran en las  montañas del norte de Afganistán, en donde el exótico mineral, en su mayor parte, permanece parcialmente explotado y desaprovechado.

En el valle de Panjsher, localizado al noreste de  Kabul, se encuentran las minas que explotan el mineral en medio de una atmósfera de guerra y conflicto, que hacen de este tipo de minería una tarea  ardua y peligrosa para llevar el producto a los potenciales compradores.  

Los mineros locales deben caminar entre 560 y 640 kilómetros por tortuosas montañas a lo largo de una frontera plagada de minas antipersonales, teniendo a Pakistán como destino final. A lo anterior hay que agregar el inhóspito clima del área con inviernos extremadamente fríos y veranos de temperaturas infernales. 

Dentro de las tradiciones pre-islámicas, a  las piedras preciosas como las esmeraldas y rubíes se les atribuyen bondades de protección contra  venenos, a las primeras, y de  funcionamiento para el sistema sanguíneo, a las segundas.

Y si dichas atribuciones aún perduran, quien corone a la resguardada reina colombiana se hará entonces acreedor a una  gran adquisición y  a un antídoto de por vida. 

Marcelino Torrecilla N (matorrec@gmail.com)