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domingo, 23 de octubre de 2016

El cuentero de Varsovia

Hay muros salvables, pero atravesados. Era esta la impresión que tenía un expatriado polaco llamado Karol Basik, residente en los Emiratos Árabes Unidos, en los años ochenta. Se preguntaba el señor Basik por qué las entradas a las habitaciones en las casas árabes, en la parte inferior, tenían un milimétrico muro, con el cual se tropezaba a todo momento. Ávido de una  respuesta, se dio el  varsoviano a la tarea de indagar el origen de la tenue elevación.

Umbral copy

La primera explicación se la dio un meditador de larga barba blanca, que frecuentaba el  parque  Al Zahiyah, en Abu Dhabi, en los Emiratos Árabes.

T fabulador 

«Todo comenzó en el antiguo Omán –inició su relato el apacible hombre con una voz profunda– más exactamente en la región de Salalah, al extremo sur, cerca a la frontera con Yemen».

«Mucho años atrás, para la época de invierno, la comarca estaba siendo azotada por una banda de ladrones que siempre se las arreglaba para robar, haciendo su entrada por los techos de las casas. Su longeva vida criminal se le atribuía al contundente y somnífero efecto de unas esencias persas que usaban, para, en las noches, poner fuera de combate a lugareños y visitantes por igual».

«Nada parecía detenerlos, hasta que un aldeano sugirió que en todas las entradas de las habitaciones de las casas se construyera un milimétrico muro».

«Afirmaba el aldeano: "La codicia de los ladrones por nuestras porcelanas será su perdición. Más temprano que tarde, en alguna noche, uno de los ladrones tropezará el diminuto muro, y el estruendo que haga será tan grande, que nos despertará a todos. Será ese el momento en el cual los atrapemos" » .

«La estrategia tenía toda la lógica del mundo, ya que los ladrones apetecían las vajillas de porcelana y la cubertería de plata, que los habitantes de esta comarca se daban el lujo de ostentar. Cualquier ladrón, al tropezar y caer, cargando este sonoro botín, despertaría a buena parte de la población».

«La ingeniosa idea dio de inmediato los resultados esperados. Las noches y madrugadas de Salalah se llenaron de estruendos y alborotos, por los cientos de platos, cuchillos, y cucharas que se oían caer, inclusive estando uno a kilómetros de distancia. Los ladrones eran hábiles en las alturas, pero torpes al andar, y el estallido de vajillas junto al  estrépito de metales  dejaron sin efecto a las cacareadas esencias persas».

«Todos los incidentes de robo eran muy sonados. Cada noche atrapaban a un buen número de ladrones. Caían como ratones en trampa, e inmediatamente los aislaban en cárceles desierto adentro, con el fin de que no contaran a sus compinches, la historia del enorme tropezón con el diminuto muro».

«Las noches eran ricas en capturas y aislamientos. Uno a uno, los pobladores aprehendieron a todos los ladrones, hasta llegar a 50. Gracias a la ingeniosa idea del diminuto muro, el pueblo  entero no supo más de ladrones, y volvió a ser el lugar feliz y apacible que siempre fue. Fueron estos los primeros y últimos ladrones de Salalah. Hoy las entradas a las habitaciones conservan los muros como un símbolo de ingenio y supervivencia: son unos umbrales realmente sobresalientes».

El señor Basik no atinaba a pronunciar palabra alguna:
–Nunca espere una historia como esta–, dijo sorprendido. Es en realidad fascinante y seductora, gracias.
–Tenga en cuenta también –le recordó el viejo cuentero– la rica tradición oral de la cultura árabe. Esto quiere decir que va a encontrar más versiones de la historia, con desenlaces tan diferente como fascinantes.

–No me diga–, exclamó Karol Basik, con ojos que destellaban curiosidad.
Para finalizar, el inquisitivo Karol quiso saber más acerca de su sabio interlocutor.
–Y ¿cómo se llama usted ?–, le preguntó.

–Soy el primer fabulador–, respondió el hombre, con su misma voz profunda, luego se puso de pie y desapareció como una exhalación, en la espesura de un arbolado sendero.

Sediento por saber más, el europeo se pasó un buen tiempo buscando otras versiones de la historia, por toda Abu Dhabi. En cada parque que visitaba, encontraba a un cuentero que le narraba una nueva versión, tal como lo había dicho el sabio de la barba blanca. En algunos casos la historia era aún más fascinante.

Curiosamente, a medida que oía historias, de parque en parque, el narrador de turno, era más joven. “La rica tradición oral árabe ha tenido un buen relevo  generacional”, pensó, con satisfacción.

Con su curiosidad ahora satisfecha, Karol Basik dejó de oír historias, volvió a Varsovia, y después de un corto tiempo regresó a Abu Dhabi. Fue a los parques, queriendo reencontrarse con sus amigos cuenteros –comenzando con el primer fabulador–, que tanto lo habían  fascinado con  sus ricas narraciones.

Tristemente, no encontró a ninguno de ellos y nadie daba razón alguna de su paradero o existencia. Días después, desistió de su búsqueda.

Acerca de la rica tradición oral árabe, se enteró también que, en realidad, nunca hubo un relevo generacional, y era imposible encontrar hoy en día jóvenes que contaran historias de sus antepasados.

Si lo anterior era cierto, ¿quiénes fueron entonces los jóvenes cuenteros que le narraron con gran propiedad y sapiencia, las tantas versiones de la historia del diminuto muro?

Fue entonces cuando el viejo Basik se puso a cavilar:
«Creo que esto fue lo que sucedió: todos los cuenteros fueron apariciones. Desde el primero al último, el cuentero –viejo o joven– fue siempre el mismo. Se movió cronológicamente en forma inversa –del viejo, el primer fabulador, al joven– de parque en parque, hasta llegar a una versión adolescente. Esta última obedecía al afán de rectificar el nunca llevado a cabo relevo generacional de la tradición oral árabe».
«Mi curiosidad era tal, que mi imaginación, o no se qué, creó a unos asombrosos fabuladores, quienes fueron generosos en saciar mi sed de búsqueda. No dejaron por fuera a ninguna de las generaciones. Todo fue una fantasía, que me convirtió en un nuevo relator con, ahora, una inédita historia que narrar. Me metieron en su cuento. Soy desde hoy el cuentero de Varsovia».

Para Karol Basik, ahora los sutiles relieves que cubren los umbrales de las puertas árabes, tienen un sólido sentido y los mira con respecto y admiración. Cada uno de tales relieves, encierra todo un mundo de historias fascinantes llenas de imaginación y cultura.

Después de esta experiencia, el varsoviano no volvió a tener ningún tropezón.

 

Gracias
https://www.surveymonkey.com/r/RTBVZWB

Marcelino Torrecilla N
Abu Dhabi, octubre de 2016
Fotos: archivo personal

El cuentero de Varsovia

Hay muros salvables, pero atravesados. Era esta la impresión que tenía un expatriado polaco, llamado Karol Basik, residente en los Emiratos Árabes Unidos, por allá en los años ochenta.

Se preguntaba el señor Basik por qué las entradas a casi todas las habitaciones en las casas árabes, en la parte inferior, tenían un milimétrico muro (para él innecesario), con el cual –de paso– se tropezaba a todo momento. Intrigado y ávido de una convincente respuesta,  se dio el inquieto varsoviano a la tarea de indagar el origen de la tenue elevación.

Un umbral sobresaliente


La primera explicación se la dio un meditador de larga barba blanca, que frecuentaba el gran parque de Al Zahiyah, en la urbana Abu Dhabi.

T fabulador

Todo comenzó en el antiguo Omán –inició su relato el apacible hombre con una voz suave y profunda– más exactamente en la región de Salalah, al extremo sur, cerca a la frontera con Yemen.

Mucho años atrás, para la época de invierno, la comarca entera estaba siendo azotada por una banda de  ladrones que siempre se las arreglaba para robar, haciendo su entrada por los techos de las casas, y su longeva vida criminal se le atribuía al contundente y somnífero efecto de unas esencias persas que usaban, para, en las noches, poner fuera de combate a lugareños y visitantes por igual.

Nada parecía detenerlos, hasta que un aldeano sugirió que en todas las entradas de las habitaciones de las casas se construyera un milimétrico muro.

–La codicia de los ladrones por nuestras porcelanas será su perdición, y más temprano que tarde   –afirmaba el aldeano– en alguna noche, uno de los ladrones tropezará el diminuto muro y el estruendo que haga será tan grande, que nos despertará a todos, y será ese el momento en el cual los atrapemos.

La estrategia tenía toda la lógica del mundo, ya que los ladrones que atormentaban el pueblo de Salalah,  apetecían, muy especialmente, las finísimas vajillas de porcelana y la costosa cubertería de plata, que los habitantes del próspero lugar se daban el lujo de ostentar. Cualquier ladrón, al tropezar y caer, cargando este sonoro botín, despertaría a buena parte de la población.

La ingeniosa idea  dio de inmediato los resultados esperados y las noches y madrugadas de Salalah se llenaron de estruendos y alborotos, por los cientos de platos, pocillos,  cuchillos, y cucharas que se oían caer, inclusive estando uno a kilómetros de distancia.

Los ladrones eran hábiles en las alturas, pero torpes al andar, y el estallido de vajillas junto al  estrépito de metales  dejaron  sin efecto a las cacareadas esencias persas.

Todos los incidentes de robo eran muy sonados. Cada noche atrapaban a un buen número de ladrones, que caían como ratones en trampa, y a quienes inmediatamente aislaban en cárceles secretas desierto adentro, con el fin de que no contaran a sus compinches, la historia del enorme tropezón con el diminuto muro.

Las noches eran ricas en capturas y aislamientos. Uno a uno aprehendieron a todos los ladrones, hasta llegar a 50. Gracias a la ingeniosa idea del diminuto muro, la comarca entera no supo más de ladrones y volvió a ser el lugar feliz y apacible que siempre fue.

Fueron estos los primeros y últimos ladrones de Salalah.  Hoy las entradas a las habitaciones conservan los muros como un símbolo de ingenio y supervivencia: son unos umbrales realmente sobresalientes.

El señor Basik no atinaba a pronunciar palabra alguna: “Nunca espere una historia como esta, es en realidad fascinante y seductora, gracias”.

– Tenga en cuenta también –le recordó el viejo cuentero– la rica tradición oral de la cultura árabe, lo que quiere decir que va a encontrar más versiones del diminuto muro, con desenlaces tan diferente como fascinantes.

– No me diga – exclamó Karol Basik, con ojos que destellaban intriga y curiosidad . Para finalizar, el inquisitivo Karol quiso saber el nombre de su sabio interlocutor.

– y ¿cómo se llama usted?

–Soy el primer fabulador– respondió el hombre, con su misma voz profunda y ceremoniosa, luego se puso de pie y desapareció como una exhalación, en la espesura de un arbolado sendero.

Sediento por saber más, el europeo se pasó un tiempo de su vida, buscando más versiones de la historia del milimétrico muro, por toda Abu Dhabi. En cada parque que visitaba, encontraba a un cuentero que le narraba una nueva versión, que –en efecto, y como lo había dicho el sabio de barba blanca – era diferente y en algunos casos aún más fascinante que la anterior.

Curiosamente, a medida que oía historias, de parque en parque, el narrador de turno, era más joven. “La rica tradición oral árabe ha tenido un buen relevo  generacional”, pensó, con satisfacción.

Con su curiosidad ahora suficientemente satisfecha, Karol Basik dejó de oír historias, volvió a Varsovia, y después de un corto tiempo regresó a Abu Dhabi, a los parques, queriendose re-encontrar con sus amigos cuenteros (comenzando con el primer fabulador) que tanto lo habían ayudado y fascinado con todas sus ricas narraciones.

Tristemente, no encontró a ninguno de ellos y nadie daba razón alguna de su paradero o existencia. Días después, desistió de su búsqueda.

Acerca de la rica tradición oral árabe, se enteró también que, en realidad, nunca hubo un relevo generacional y era imposible encontrar hoy en día jóvenes que pudieran contar antiguas historias de sus antepasados.

Si lo anterior era cierto, ¿quiénes fueron entonces los jóvenes cuenteros que le narraron con gran propiedad y sapiencia, las tantas versiones  de la historia del diminuto muro? Fue entonces cuando el viejo Basik se puso a cavilar:

Creo que esto fue lo que sucedió: todos los cuenteros fueron apariciones. Desde el comienzo al final, el cuentero –viejo o joven– fue siempre el mismo. Se movió cronológicamente (en forma inversa, del viejo –el primer fabulador– al joven) de parque en parque, hasta llegar a una versión adolescente, y esta última obedecía al afán de rectificar el nunca llevado a cabo relevo generacional, de la tradición oral árabe.

Mi curiosidad era tal, que mi imaginación, o no se qué, creó a unos asombrosos fabuladores, quienes fueron increíblemente generosos en saciar mi sed de búsqueda, sin dejar por fuera a ninguna de las generaciones. Todo fue una fantasía, que me convirtió en un nuevo relator, con, ahora, una inédita  e insospechada  historia que narrar. Me metieron en el cuento. Soy desde hoy el cuentero de Varsovia.

Epílogo
La satisfacción de una curiosidad por parte de un expatriado, creó una nueva historia que equiparaba, en fascinación y asombro, a todas las contadas por los fugaces relatores.

Para Karol Basik, ahora los sutiles relieves que cubren los umbrales de las puertas árabes, tienen un sólido sentido y los mira con respecto y admiración. Cada uno de tales relieves, encierra todo un mundo de historias fascinantes llenas de imaginación y cultura.

Después de esta experiencia, el varsoviano no volvió a tener un tropezón.


Marcelino Torrecilla N
Abu Dhabi, octubre de 2016

martes, 3 de noviembre de 2015

Juegos de antaño: los carritos de petróleo

Cuando el emirato de Abu Dhabi se reducía a un triste caserío, en medio de  un inmenso desierto, los niños de la época no tenían muchas opciones de juguetes. Les tocaba a sus padres, y a los mismos infantes, ingeniárselas para crear los propios.

                                                       Erase una vez Abu Dhabi

                                          Niños de Abu Dhabi: ¡ Recreo !
Fue entonces cuando nacieron los primeros carritos de petróleo, que eran hechos con latas desechadas que contenían derivados del crudo, y que eran halados a altas velocidades por niños como Ahmed Ali, quien, junto con sus amiguitos de duna, se divertían de lo lindo en incansables carreras, que en el inmenso desierto, -literalmente- no tenían fin.
 
Carritos de petróleo: la diversión arranca

Corrían los tiempos en que  la bonanza petrolera se asomaba con una pasmosa lentitud a Abu Dhabi. Para la época, en el imaginario de los niños, los carritos de petróleo se codeaban con los verdaderos carros que ya comenzaban a llegar a los Emiratos Árabes Unidos.

Volviendo a años atrás, se recuerda que uno de los primeros carros importados era un sedán y se trajo especialmente para el jeque Shakhbut bin Sultan Al Nahyan, gobernante de Abu Dhabi en esos tiempos, a quien le tocaba andar con un séquito extra de  asistentes, que lo ayudaban a desatascar el carro de las pesadas arenas del desierto. Así es: a Abu Dhabi llegaron primero los carros que las carreteras.

Cuenta el historiador emiratí, Mohammed Al Fahim, que, hasta al propio jeque se le vio mas de una vez ayudando a empujar el inmenso vehículo, con su eterno conductor, Mohammed  Al Khurashi, maniobrando la salida (Fahim,1995).
 
     Vía principal: la calle del atasco
 
                              
Andaban  mejor los carritos de petróleo de los niños y era mas divertido, especialmente cuando se hacían competencias inter dunas, que alegraban la monótona vida de la entonces soporífera villa de bahareque.

Jugando al rescate

Hoy los niños como Ahmed Ali, ahora mayores y que disfrutaron las diferentes generaciones de los carritos de petróleo, no quieren que sus juegos y juguetes pasen desapercibidos al estante de la  historia lúdica emiratí.

Otro ejemplo de esos niños, con altas calificaciones, lo encarna un gozón permanente de la vida llamado Obaid bin Sandal quien, hoy con setenta y dos años de edad, se  da a la tarea de visitar colegios en los Emiratos Árabes Unidos promoviendo la preservación de los juegos de antaño.

– En realidad, nunca crecí– dice el viejo Obaid, con una mirada pícara en su rostro–, y soy el niño más viejo de los Emiratos Árabes.


    Obaid bin Sandal : jugando al rescate

                                                 
El abuelo de los juegos de antaño, como también se conoce al dicharachero Obaid, ha compilado 60 juegos para niños en un libro, que es acompañado por un sinnúmero de juguetes alojados, desde el año 2000, en su museo permanente en Sharjah, emirato ubicado a 170 kilómetros de Abu Dhabi, la ciudad capital.

Alguno de los juegos

                                                                        Puesta en escena

La muestra lúdica resalta juegos como el Al Tabba, que es parecido al hockey, en el cual se  golpea una bola de madera; el Al Zabout, que lo conforma una serie de trompos; el Al Jaheef , que es una rayuela con rectángulos en vez de cuadrados.

Caracoles de mar se usan en un juego llamado  Al Marr, en el cual los niños adivinan cuantos caracoles hay en una mano cerrada.


           Adivina adivinador
                                      
Otra forma de diversión se llama Tila y se juega con canicas o bolitas de uñita como se les conocen en el Caribe colombiano.

            El niño vuelve y juega
                                  
Otros juegos populares, especialmente entre niñas emiratíes, lo conforman el Al Laqfa en el cual las niñas se sientan en un circulo con 10 piedritas de mar, una piedra grande se lanza al aire y con la misma mano usada para tirar la piedra, se recogen piedritas antes que la piedra mayor caiga.

A la versión colombiana de este juego se le conoce como jacks. Otro juego es el Al Aarees, que reúne a niñas alrededor de ropa y accesorios para hacer muñecas y luego coronar a la más bella como la novia para el matrimonio.

Un último juego que aquí describimos es el Al Maqana – conocido en Colombia como la gallina ciega- en el cual a un niño o niña se le vendan los ojos y debe identificar a sus compañeritos en un espacio reducido.

Los juegos están también clasificados de acuerdo con la región de donde proceda el niño o la niña, por lo tanto podemos encontrar juegos del desierto, del mar y de la montaña.

Con tristeza, el maestro Obaid se da cuenta que los jóvenes de hoy no le siguen mucho el juego  muy a pesar de los beneficios que ellos podrían obtener a través de la imaginación, el ejercicio y el trabajo en grupo. Sin embargo, frente a tan descorazonador escenario, su trabajo nunca desfallece.

Los nietos  de la generación que antecedió a la bonanza petrolera en los Emiratos Árabes Unidos, llegan hoy a sus oficinas en Dubái y Abu Dhabi serpenteando modernas calles, avenidas y autopistas en lujosos Maseratis y  BMWs.

Dubái : autopista Zheikh Zayed

No tienen memoria de los carritos de petróleo (ni de los juegos de antaño) con los que, muchos años atrás, sus padres y abuelos se divertían de lo lindo en vertiginosas carreras cuando las calles eran pesados caminos de arena.


Marcelino Torrecilla N. (matorrecc@gmail.com)
Abu Dhabi (EAU) noviembre de 2015


Les pregunto a mis amables lectores cuáles eran sus juegos y juguetes favoritos cuando niños. Creen que en Colombia esta pasando lo mismo que en los Emiratos Árabes, que a los niños no les llama la atención los juegos de antes?  ¿ A qué, creen ustedes, se debe el desinterés? Quedo pendiente a sus comentarios. Muchas gracias.


Referencias

Al Fahim, M. (1995). From Rags to Riches (De los Harapos a la Opulencia). London. London Center of Arab Studies.

 También disponible en EL TIEMPO

Fotos
Mohammed Al Fahim
Niños de Abu Dhabi, la ciudad y sus inicios
Jeff Topping (Staff Photographer for The National in Abu dhabi)
El carrito de petroleo
Juegos
Obaid bin Sandal
Otras
http://heartofsharjah.ae/traditional-games-house.html (puesta en escena de los juegos)
alturatheng.net ( Autopista)

lunes, 10 de noviembre de 2014

De Souq por Emiratos

Souq es sinónimo de compras y esta palabra en el idioma árabe significa lugar de mercado. En los Emiratos Árabes Unidos, los souqs de Saqr, Al Arsah y Al Masqoof, en Sharjah, se pueden considerar como legendarios y dignos representantes de un centro de ebullición comercial árabe-emiratí, que goza por igual de gran acogida entre lugareños y extranjeros.

La gama de artículos que se pueden conseguir en un souq da para todo. Puede uno  encontrarse -entre otros objetos- billetes con las fotos de tiranos de la región, placas de carros con uno o dos dígitos, diseñadas exclusivamente para la familia real emiratí, viejos manuscritos, juegos de té con las imágenes de monarcas como la reina Alia de Jordania y el rey Farouq de Egipto, y, claro, no podían faltar, las universales lámparas de Aladino.

El objeto más antiguo

Ante la historia que cargan tantos objetos juntos en un souq, los compradores se interesan por saber el origen y la antigüedad de los artículos que adquieren.

“– Siempre nos hacen la pregunta–comenta el señor Mohammed Khalifa Al Saidi, dueño de uno de los negocios –, de cuál es el objeto más antiguo del souq.”

“–Aquí lo tienen– responde el señor Al Saidi señalando a su veterano amigo Ismael Mubarak–, este es un auténtico fósil emiratí ”.
Los dos se unen en una estruendosa carcajada que retumba en todo el bazar y hace voltear las miradas hacia el puesto del jacarandoso  Mister Al Saidi. En realidad, el buen humor árabe es el objeto más antiguo del souq, el cual ha existido desde siempre.

De Verduras a Versace 

A la par con el souq tradicional, el de comestibles y cachivaches, se ha creado una versión moderna materializada en El Mercado Central, interesante punto de gran actividad turística, recientemente inaugurado en la ciudad de Abu Dhabi, capital federal del emergente país petrolero.

El variado movimiento comercial del souq emiratí ha pasado de verduras frescas ofrecidas -tiempo atrás- en inmensos e improvisados tablones, a  finos zapatos de Versace mostrados en lujosas y deslumbrantes vitrinas.

Los invito a un corto paseo visual que nos muestra, a través del tiempo, la evolución de ese centro de efervescencia comercial y social llamado  el souq.

El Souq de antaño
Inicios del souq de Abu Dhabi: día de compras.
Inicios del souq de Abu Dhabi: Día de compras.
En Abu Dhabi también hubo una calle de las vacas, como en la vieja Barranquilla.
En la arenosa Abu Dhabi también hubo una calle de las vacas, como en la vieja Barranquilla.
El comienzo fue con chazas a la lata.
El comienzo fue con chazas a la lata.

El Souq de hoy

 El Mercado Central en Abu Dhabi.
Entrada: El Mercado Central en Abu Dhabi.
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Día de compras hoy
SOUK 6
Jardín interior: matizando la atmosfera de compras.
SOUK 5
Variedad de tiendas para escoger


El Souq del pescado: de la clase a la mesa
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Clase de pescados
En una atracción turística se han convertido las clases magistrales de cocina que chefs, impecablemente vestidos, dan en pleno mercado del pescado en la ciudad de Abu Dhabi. La experiencia arranca en el hotel Le Royal Méridien y cocineros y comensales se embarcan en un recorrido gastronómico que dura cuatro horas incluyendo el souq de frutas y verduras. Los anteriores puntos de parada están localizados en Mina, una área comercial y turística de la capital emiratí.

La compra 

Una reciente experiencia gastronómicas arrancó con la compra de los comestibles. Los participantes, en un número de diez,  llegaron al mercado en la mañana de un sábado en donde, primero, les dieron una clase para diferenciar el tipo de pescados locales y distinguir un pescado fresco. Un pareja compró  un róbalo y una mojarra por 50 dirhams (unos 28 mil pesos colombianos). Luego salieron para el mercado de frutas y verduras. Aquí los chefs les enseñaron  cómo escoger los productos que necesitaban y les dieron a conocer algunas hierbas y vegetales que los curiosos aprendices desconocían completamente.

Manos a la sartén

El  animado grupo regresó a las 12:30 a.m. y se reunió  alrededor de una cocina abierta en el restaurante del hotel. Aquí los chefs, sobre un gran mesón, pusieron todos los productos que habían comprado y en las siguientes dos horas los entusiastas turistas aprendieron, entre muchas otras cosas, cómo limpiar y cortar el pescado, nuevas formas de usar las frutas y vegetales, así como a cortar higos chumbos.

A medida que los chefs continuaban con su tarea, los estudiantes recibían novedosos consejos de cocina y al final los exquisitos platos preparados por los experimentados maestros, consistieron en verdaderas repentizaciones culinarias -que se ingeniaron en ese momento-, contrario a lo que todos esperaban, o sea, el tradicional pescado a la plancha acompañado con una ensalada y demás. Todos los participantes terminaron espontáneamente compartiendo los diferentes platos de exóticas combinaciones, nuevas para sus paladares. Fue esta una deliciosa experiencia socio-gastronómica.

La cuenta

Ésto es lo más sorprendente de todo: la experiencia no tiene costo alguno. Usted sólo cubre los gastos de los productos que compra en el Mercado y si quiere darle algo a los chefs, es voluntario. Después de esta esmerada atención culinaria, la gente acostumbra a dejar una sustanciosa propina.


Reflejo Socio-económico

Visitar un souq en el mundo árabe es toda un vivencia cultural que nadie se pude perder. La historia social y comercial de un país como Los Emiratos Árabes Unidos  se ve bien reflejada en la atmósfera de sus souqs, que nos muestran  lo que fueron ayer con modestos inicios de un comercio veredal y lo que son hoy con pujantes movimientos de grandes y ambiciosos negocios, que atraen la atención de inversionistas de la región y del resto del mundo.

Hoy nos dimos un paseo por el souq : el de cachivaches y recuerdos, el sofisticado y elegante y el pedagógico, de ricas experiencias. El souq da para todos los gustos y paladares, y sintetiza, de alguna manera, vivencias significativas del quehacer social y comercial en el mundo árabe-emiratí.

Marcelino Torrecilla N
Abu Dhabi octubre de 2014
Los invito a ver el resto de mis blogs en este enlace
http://blogs.eltiempo.com/un-colombiano-en-emiratos-arabes-unidos/


                                                             Referencias

Ghazal, R. (2013, June 9). Memories and history for sale at Sharjah antiques market. Retrieved from http://www.thenational.ae/news/uae-news/heritage/memories-and-history-for-sale-at-sharjah-antiques-market#ixzz2W06tfUob


Johnson, S. O. (2014, October 25). Market Kitchen in Abu Dhabi is conducting an unusual cookery class. The National. Retrieved from http://www.thenational.ae/arts-lifestyle/chefs/market-kitchen-in-abu-dhabi-is-conducting-an-unusual-cookery-class

Fotos: Periódico El Nacional de Abu Dhabi

martes, 14 de octubre de 2014

Joyas de deslumbrante altura (2)


El panorama  arquitectónico en ciudades como Dubái y Abu Dhabi, en los Emiratos Árabes Unidos, presenta un tipo de construcción muy peculiar y distintivo que difícilmente pasa desapercibido. Para esta segunda entrega de joyas de deslumbrante altura, les  traigo tres obras adicionales que, en mi concepto, reúnen los requisitos suficientes para ser llamadas inusuales y extraordinarias.  

El edificio tornado 
tt twist
Un tornado detenido
La recientemente construida torre Cayan en Dubái tiene el título del edificio serpenteante  más alto del mundo, que se quiebra 90  grados completos  desde su base hasta su cúspide. En realidad la intención original de su forma es una alegoría a la estructura del ADN humano, pero -para la gente- parece  identificarse más con la representación de un tornado, cuya superficie curva ofrece una gran variedad de vistas para quienes viven en sus lujosos apartamentos. Esta muy especial característica  es uno de los más interesantes atractivos que los creadores tuvieron en cuenta para llamar la atención de potenciales compradores. Un tornado que la osada arquitectura congela en el inusual paisaje urbano de una singular ciudad como Dubái.


Por dar la sensación de estar en movimiento, no recomendaría esta vista a personas que sufran de mareo o vértigo. La torre tiene una altura de 306 metros a lo largo de sus 75 pisos, que albergan 495 apartamentos de lujo. Su construcción tuvo un  costo  de 275 millones de dólares Americanos y se inauguró el 10 de junio del año 2013.  


Calle con aire acondicionado

EMIRATI
A paso rápido y a paso reposado
Las autoridades de transporte del emirato de  Dubái  inauguraron hace dos años un pasaje peatonal techado y debidamente climatizado, que conecta a la estación Burj Khalifa del metro, con el  Dubai Mall. La monumental obra, que tuvo un costo de 32 millones de dólares americanos, tiene una extensión de 820 metros de largo  y   atravesarlo toma aproximadamente unos 12 minutos.

Se podría decir con propiedad que este pasaje es una “calle elevada” con aire acondicionado, ya que el peatón camina plácidamente sobre arterias, avenidas y hasta luces de tránsito. Si quisiera acelerar su paso, el transeúnte  tiene la opción de usar unas rampas rodantes, que tienen una longitud de entre  70 a 120 metros y una anchura de 1.4 metros.


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Disfrutando el entorno
En su camino al centro comercial, el peatón pude disfrutar   la vista del centro de Dubái incluyendo el Burj Khalifa, considerado el edificio más alto del mundo con  163 pisos y 830 metros de altura. Este agradable recorrido está enmarcado por el bello toque de la arquitectura árabe representada por el omnipresente estilo Mashrabiya. Esta conexión del  metro de Dubái podría llegar a mover más de 13.500  personas por hora y por este largo pasillo se estima que circulan aproximadamente unos 30 mil visitantes al día. Además de la inmensa comodidad  para residentes y turistas, esta nueva obra contribuye significativamente en la reducción del tráfico vehicular y  las emisiones de C02. (Ver video aquí del pasaje peatonal)

La torre de Liwa
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El mundo desde un gran florero
— “¿Qué es?”, fue la pregunta que le oí una vez hacer a una turista australiana, al ver por primera vez la torre de Liwa. De hecho, esta es la pregunta que la mayoría de personas se hacen, al ver lo que, para algunos es una interesante obra, que rompe los patrones convencionales de construcción, y para otros un patito feo de la arquitectura moderna.Como acertadamente lo sentenció un sabio pensador: la belleza está en el ojo de quien la contempla. Retrocediendo en el tiempo, a mi personal y gratamente, este singular edificio me trae a la memoria el exterior de las construcciones que veía cuando niño en la serie de Los Picapiedras, ¿se acuerdan? 


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Los inolvidables Picapiedras
Yo soy de los que ven a la torre de Liwa con ojos  de sorpresa y añoranza, cada  vez que paso por su frente. La torre de Liwa, cuya fachada semeja un gigantesco florero, se terminó de construir este año 2014 y ocupa un área de 20.604 metros cuadrados, que se utiliza para oficinas y se encuentra en las afueras de la ciudad de Abu Dhabi.  

El mágico y sorprendente Medio Oriente genera todo tipo de singularidades, experiencias y sentimientos, incluyendo el recuerdo de los graciosos Picapiedras y el sonoro e inolvidable Yaba-daba-doo.



Marcelino Torrecilla N (matorrecc@gmail.com)
Abu Dhabi octubre de 2014
Fuentes
http://www.khaleejtimes.com/kt-article-display-1.asp?xfile=data/nationgeneral/2012/December/nationgeneral_December433.xml&section=nationgeneral
Fotos
Gulf news
Video

martes, 30 de septiembre de 2014

Aves de alto vuelo (2)


El halcón es un ave fascinante, elegante, con una silueta compacta durante el vuelo, que puede alcanzar los 350 kilómetros por hora cuando se lanza en sorpresiva picada sobre su presa.

La caza que emprende un halcón es un espectáculo maravilloso de ingeniería aeronáutica. En pleno vuelo la presa es atrapada por un golpe de garra. El halcón sabe cernirse en alto vuelo, para lanzarse sobre su presa y sorprenderla a pleno día, ya sea con su velocidad o aprovechando el ángulo visual muerto de la víctima.

 

Juegos olímpicos de halcones

En sus marcas copyEn la ejecución del ejercicio de la caza, y del vuelo en sí, el halcón hace derroche de un buen número de habilidades físicas, que sintetizan al atleta perfecto. Semejante despliegue de habilidades tuvo su propio escenario en los Juegos Olímpicos de Halcones, evento que en su más  reciente versión reunió a la familia falcónida de 75 países del  mundo, en donde la cetrería hace parte fundamental del patrimonio cultural. (Ver video aquí, sobre habilidades del halcón)

El evento se llevó a cabo en Al Ain, Emiratos Árabes Unidos,  entre el  11 y el 17 de diciembre de 2011 y presentó, como actividades principales, sesiones de entrenamiento, demostraciones, talleres y conferencias con presentadores de países como China y Japón, entre otros.

Unos 700 halcones se lanzaron al cielo azul emiratí para el deleite de la retina de los miles de amantes y seguidores de estos atletas naturales de las alturas.


La belleza del halcón
 
en pasarela copyUn interés especial para los amantes de la cetrería lo constituye la belleza del halcón.También, como los juegos olímpicos de halcones, los atributos físicos de esta ave especial tienen su escenario propio en los diferentes concursos de belleza de halcones que se celebran en el Medio Oriente y en el resto del mundo.

Una muestra de este encuentro de estética aviar se celebró este año  en Abu Dhabi, donde se escogió  al más grande y bello halcón de la más encumbrada alcurnia. La belleza de los diferentes ejemplares en contienda se juzgó teniendo en cuenta su peso, medidas, consistencia de su plumaje, color, cabeza, cuerpo y el aspecto de sus patas. (Ver video aquí)


Belleza es riqueza
 
Un halcón puede fácilmente constituir una pequeña fortuna caída del cielo. Un ejemplo de esto lo encarnó un bello ejemplar adquirido por un ciudadano qatarí quien, el año pasado,  compró el cotizado alado  por 27,468 dólares americanos, algo así como unos 55 millones de pesos colombianos, en una subasta en Doha organizada por el Hotel Souq Waqif Boutique y el Hospital del Halcón. Por otros halcones más jóvenes de  la especie Shaheen se ofrecieron montos que oscilaron entre los 7 mil y 20 mil dólares.

El halcon es una ave de grandes alturas que se desenvuelve en un ambiente de plasticidad,belleza,riqueza.


Marcelino Torrecilla N (matorrecc@gmail.com)




Referencias

staff, Staff. "Falcon beauty contest aims to find the best-dressed birds | The National." Falcon beauty contest aims to find the best-dressed birds | The National. N.p., 25 Sept. 2014. Web. 29 Sept. 2014. <http://www.thenational.ae/uae/heritage/falcon-beauty-contest-aims-to-find-the-best-dressed-birds>.
Croucher, Martin . "'Falconry olympics' set to take off | The National." 'Falconry olympics' set to take off | The National. N.p., n.d. Web. 29 Sept. 2014. <http://www.thenational.ae/news/uae-news/falconry-olympics-set-to-take-off#ixzz3Dae1C07u>.


Fotos
Adorado: www.greenprophet.com
En pasarela: centralasianfalconry.org
En sus marcas: naturephotosbyann.blogspot.com)



Videos
Halcones en acción (no los juegos olímpicos)
http://www.youtube.com/watch?v=hRcS_ILSgNI&list=PLkV6RCSACtp6d3upqlWZ_5vAaY28d1ImU&index=4
Concurso de belleza
http://www.youtube.com/watch?v=vNqCy9WYing