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lunes, 28 de julio de 2014

Fly Emirates, James y El Real Madrid


T JAMES FOTO copy
Emirates es la aerolínea oficial de Dubái en los Emiratos Árabes Unidos y Fly Emirates (vuele por Emirates) es su eslogan, fácilmente identificable al estar presente en las vallas publicitarias de los grandes eventos deportivos del mundo. Emirates es también el patrocinador oficial de la camiseta del Real Madrid, la que, con el prestigioso número 10, ya posee el gran astro del futbol mundial, el colombiano James Rodríguez.
Sala por lo alto
vip2El acuerdo del patrocinio, que se extenderá hasta la temporada 2017-2018, incluye una lujosa sala de estar VIP, que Emirates ya tiene instalada en el  flamante estadio Santiago Bernabéu en la ciudad de Madrid. La  cómoda estancia semeja el interior  de un Boeing 777 (el mismo avión que cubre la ruta entre Madrid y Dubái) cuyo entorno le hace vivir al invitado la experiencia de caminar a lo largo de un suntuoso avión de la aerolínea Emirates. La sala ocupa un espacio de 375 metros cuadrados y puede alojar a más de 200 personas. Este envidiable recinto se encuentra debajo de  las otras salas VIP del estadio madridista, y ostenta un privilegiado punto de observación para los asistentes, en los días que se escenifican   los grandes encuentros futboleros.
Real Madrid Café
El sello real manufrontdridista estampa su presencia en Dubái con el primer café oficial del Real Madrid en el mundo. El agradable recinto, repartido en dos pisos al lado de una cristalina playa en la costa del Golfo Arábigo, alberga una surtida tienda de souvenirs, que incluye las codiciadas camisetas del equipo merengue, además de una inmensa variedad de  apetecidos artículos deportivos.
SouvLas paredes de ambos pisos están vistosamente decoradas con gigantescas reproducciones fotográficas  del estadio Santiago Bernabéu y el piso de la segunda planta está acondicionado con una especie de foto césped, para darle al visitante la sensación de estar poniendo sus pies en el terreno de juego del legendario templo del fútbol español. Se experimenta algo así como saltar a la cancha- a deleitar el paladar.
Adicionalmente , y para volver al pasado, se encuentran  unas interactivas  pantallas museo,  que pasean al aficionado por momentos memorables de un club deportivo, como el Real Madrid, con más de 100 años de historia en el futbol orbital.
T HISTORY
Para un paladar real
BacalaoEn el restaurante del singular café, y previo a los grandes encuentros, el público  puede degustar toda una gama de platos de la exquisita cocina española- como era de esperarse- que incluye, entre otros: gazpacho, patatas bravas, gambas a la plancha, tiras de cecina de león con queso Manchego, y, claro, las infaltables paellas y tapas.
Como dato de interés cultural, las comidas y bebidas que aquí se sirven, tienen que ser halal, o sea que  no deben tener ni cerdo ni alcohol, en concordancia con estrictas normas musulmanas. Lo anterior es un reto superable para el establecimiento, por la gran variedad y recursividad de la gastronomía española.
En tres tiempos 
En este restaurante sin par, todos los platos y bebidas se presentan en el menú  en tres tiempos, lo que  realmente toma un partido de futbol, muy a tono con la atmósfera del lugar. La siguiente es una  muestra de un encuentro gastronómico en el Real Madrid Café.
 PRIMER TIEMPO
Patatas bravas
Gambas a la plancha
Buñuelos de bacalao
SEGUNDO TIEMPO
Tortilla clásica española
Paella
Merluza apanada con papas horneadas a las finas hierbas
Pollo estofado en salsa de ajo y vegetales
TIEMPO EXTRA
Flan de vainilla
Helado y sorbetes
Churros con salsa de chocolate
Café
Es relevante anotar que este excepcional lugar es administrado  por el colombiano Rene Rojas, experto en el manejo de  restaurantes, quien le da la dinámica y el toque latino al entorno.
James en los Emiratos
rasarabeMuy seguramente cuando James viaje a los Emiratos Árabes Unidos lo hará por la línea aérea Emirates y pisará la “cancha” del Real Madrid Café en Dubái, para disfrutar un merecido champions (bebida en el menú), saborear una rica paella y deslumbrar a sus seguidores con sus asombrosas cabriolas- esto último después de un buen descanso digestivo.
Conociendo su amable entrega a la gente, hasta les enseñaría a los árabes a bailar Ras tas tas, sin nadie pedírselo, y nacería, para la región, el Rastastarabe.



En fin, creemos que la visita del excelso jugador a los Emiratos Árabes Unidos, sería un gran regalo para todos los innumerables hinchas que el as colombiano ya tiene en tierras del  Medio Oriente.
Tomando las frases promocionales de la aerolínea Emirates, hay que decirle al gran James Rodríguez: bienvenido al futuro y que sigas descubriendo- y triunfando.

Marcelino Torrecilla N (matorrecc@gmail.com)
Dubái, EAU  Julio de 2014

Fuentes
"Emirates." Emirates. N.p., n.d. Web. 20 July 2014. <http://www.emirates.com/ae/english/about/emirates-sponsorships/football/real-madrid/real-madrid.aspx>.

"Real Madrid Cafe - Dubai." Zomato. N.p., n.d. Web. 25 July 2014. <http://www.zomato.com/dubai/real-madrid-cafe-1-jumeirah-beach-residence?adref=513000-0207202-000001&gclid=CNLHyt3c2L8CFSkCwwodnH4A6A>
Fotos

James Rodríguez: http://www.realmadrid.com/
Inaguración de sala: http://www.emirates.com/ae/english/about/news/news_detail.aspx?article=1385400
Frente del Real Madrid Café: archivo personal.
Tienda de souvenirs: www.albayan.ae800 × 800
Pantallas museo: archivo personal.
Paella y bacalao: archivo personal.

lunes, 2 de junio de 2014

¿Dónde están los ladrones?


El laboratorio social de Dubái

Cuenta una historia urbana la experiencia de un expatriado portugués en Dubái, quien un día al salir de su casa al trabajo, decidió dejar pegado un billete de 100 dírhams (50 mil pesos colombianos) en la puerta de su casa: así es, 50 mil pesos claramente visibles y al alcance de todos. 

A su regreso, y para su sorpresa, los 100 dírhams permanecían sobre la puerta tan campantes como los había dejado. “Alguien se lo llevará mañana” afirmó para sus adentros. Días y meses pasaron y el billete no parecía atraer a nadie en una calle relativamente transitada. A medida que el tiempo transcurría, el pobre billete se decoloraba y se cubría de polvo ante las muchas tormentas de arena que le había tocado soportar. El deterioro del billete llegó a un punto tal, que al lusitano le tocó reemplazarlo por uno nuevo, esta vez plastificado e igualmente expuesto. 

El inusual laboratorio social del viejo expatriado produjo finalmente un resultado una noche de junio, cuando al llegar de su trabajo notó que el billete había desaparecido dejando colgando las tiras de cinta pegante que lo sostenían. 

“Se lo llevaron de un zarpazo” observó para sí. Lo anterior coincidió, ceñido a una estricta lógica, con la crisis económica que golpeó a los Emiratos Árabes Unidos en el año 2008, que dejó a miles de personas sin empleo y en una situación financiera lamentable. 

Tal era la magnitud de la crisis, que muchas personas con exorbitantes deudas salían de sus casas, y en vez de ir a sus trabajos decidían, sobre la marcha, que la mejor opción era huir del revés económico: terminaban en el aeropuerto comprando un pasaje con el dinero que les quedaba, dejando atrás todo literalmente tirado, incluyendo sus lujosos carros.

Después de un tiempo, automóviles abandonados y cubiertos con polvo del desierto -tal como el viejo billete del portugués- se podían contar por miles  en la zona de parqueo del aeropuerto de Dubái. Con el tiempo la crisis se superó y la atmósfera de tranquilidad financiera retornó, volviéndose a experimentar entre los habitantes de la gran ciudad la seguridad acostumbrada.
  
 El botellón del billete
 
Cierta vez, cuando caminaba por una calle de mi vecindario en Abu Dhabi, asomado en el pico de un botellón de agua, vi un billete de 20 dírhams (10 mil pesos colombianos) en pleno frente de una casa; no lo podía creer y me acerqué para estar seguro de lo que veía. Lo que les cuento sucedió a eso de las 8 am, en mi camino al supermercado y a otros lugares a donde tenía que realizar algunas diligencias. 

A mi regreso, a eso de la 1 pm, el botellón y el billete permanecían en su lugar y luego a eso de las 4 pm pude ver el enorme recipiente ya con su contenido de agua. Seguramente muchos como yo vieron el billete pero nadie le prestó atención: en este vecindario este tipo de ocasión, por fortuna,  aún no hace al ladrón.

Una tiquetera de 10 botellones cuesta 45 mil pesos colombianos y en mi caso personal cuando  me quedo sin tiquetes, coloco en frente de la puerta, debajo del botellón, un billete de 100 dírhams (50 mil pesos) con el siguiente aviso: -por favor deje una tiquetera (quédese con el vuelto). A mi regreso encuentro el botellón lleno, el aviso, la tiquetera nueva y el equivalente a un billete de 5 mil pesos, de vuelto: a esto hay que llamarle integridad en el servicio.


De puertas abiertas

Abu Dhabi es literalmente una ciudad de puertas abiertas. En el barrio donde vivo y en muchas otras partes de esta capital, no es nada extraño a cualquier hora del día ver casas con las puertas abiertas y desatendidas, lo que refleja el grado  de desprevención y confianza en que vive la gente. Una puerta que se deja abierta por estos lares obedece, por ejemplo, a que hay una reunión de amigos que van llegando a diferentes horas y no tienen la necesidad de tocar un timbre; tampoco el anfitrión tiene la necesidad de ir cada minuto  a abrir una puerta.


 
La puerta se deja abierta si se quiere que un domicilio le deje algo para usted recogerlo luego; o cuando se lleva una bolsa hasta el contenedor de basura que se encuentra a una distancia considerable; o simplemente ocurre por simple olvido, lo que termina convirtiéndose en costumbre: una puerta abierta acá no es una manifestación de vulnerabilidad, sino más bien una forma de vivir.

Las tres situaciones hoy descritas, que los residentes en ciudades emiratíes experimentan a diario, tienen como denominador común un privilegio y un derecho ciudadano llamado seguridad, que no es una simple percepción sino una realidad que se vive, que ya forma parte de valores culturales de los lugareños: es una inmensa tranquilidad que nadie les puede robar y un deleite urbano que todos disfrutan a placer.

Dato relevante: Las leyes en los Emiratos Árabes Unidos son severas y penalizan ejemplarmente a aquellos que se atreven a infringirlas. Lo anterior explica también en gran parte, el remanso de paz en que viven.

Marcelino Torrecilla N (matorrecc@gmail.com)
Abu Dhabi, Mayo de 2014