martes, 15 de octubre de 2013

Etiqueta árabe de pies y manos

El apropiado  manejo y disposición de pies y manos son conocimientos básicos  y de vital  importancia para los extranjeros que viven en países del Medio Oriente.

En relación con el tema, los cánones en esta parte del mundo dictan que usted no debe comer o tocar alimentos con su mano izquierda, ya que ésta se usa para la higiene personal.

Al no estar familiarizados con estas  costumbres, los colombianos somos candidatos a romper este tipo de reglas, como le sucedió una vez a  una de mis tantas paisanas que vive por estos lares.

En cierta ocasión, a mi amiga  la invitaron a compartir una bandeja de picadas. Mi compatriota abordó la suculenta bandeja, una y otra vez con su mano izquierda, sobre todo por la posición en que estaba sentada. Frente a esta escena, una de las comensales musulmanas le preguntó si era zurda, observación -o más bien indirecta- que la hizo caer en la cuenta del  error social y cultural en que estaba incurriendo.

Es relevante anotar que  la condición de zurdo o zurda, no exime a la persona de la regla. Entonces ya sabemos que en un contexto musulmán en donde nos encontremos a manteles, no podemos estar comiendo a diestra y siniestra.

Con los pies sobre la tierra
En lo que respecta a los pies, la norma establece que cuando  estamos sentados, no se debe mostrar la suela de los zapatos al cruzar las piernas.

Lo anterior  tiene origen en el hecho de que, antiguamente, los beduinos caminaban descalzos por el desierto, lo que lógicamente  ensuciaba terriblemente los pies y la escasez de agua hacía difícil limpiarlos.

Tenía  entonces sentido no querer mostrar la planta de los pies o -ahora- las suelas de los zapatos. De hecho, para muchos árabes el zapato es visto como algo sucio y el objeto "perfecto" para ofender a alguien.

Esto fue precisamente lo que hizo el periodista iraquí, Muntadhar al-Zaidi, en aquella famosa conferencia de prensa -en plena guerra en Irak-, en donde le lanzó al presidente Bush sus zapatos: además de ofenderlo físicamente, el objetivo adicional era pisotearlo moralmente con los sucios proyectiles.

Por el osado acto, el periodista fue condenado inicialmente a tres años de cárcel, los cuales fueron después reducidos a uno. Dejó  de ejercer el periodismo y en la actualidad  vive en Londres donde dirige una organización humanitaria que ayuda a las víctimas de la guerra de Irak. Como dato curioso, un potentado saudita ofreció diez millones de dólares americanos por los famosos zapatos de la ignominia.

El traspié de un puma
En  una literal metida de pata en el 2011, a la multinacional de artículos deportivos Puma se le ocurrió la idea de producir una línea especial de zapatos tenis con los colores de la bandera de los Emiratos Árabes Unidos (rojo, verde, blanco y negro) estampados sobre la prenda.

Todo, con el bien intencionado propósito de unirse a la celebración del cuadragésimo aniversario de la fundación del joven país petrolero.

Relámpagos y centellas de críticas les cayeron a los pobres fabricantes alemanes, a quienes les tocó retirar inmediatamente del mercado los zapatos de 324.000 pesos, que se habían elaborado para la ocasión. Lo anterior  vino  acompañado de  las respectivas  disculpas al pueblo emiratí.

Otros tristes protagonistas de traspiés por desconocimiento de información cultural de un país.  En un mundo globalizado, como el actual, el marketing internacional debe tener en cuenta estas consideraciones culturales para evitar costosos errores como el de Puma.

Para los profesores que enseñan algún idioma, es claro que el conocimiento lingüístico que se le da a  un estudiante, va de la mano del cultural. Esto ayuda enormemente a ahorrarnos embarazosos tropezones sociales.

Marcelino Torrecilla N (matorrecc@gmail.com) 

Salsárabe ¡ a la pista majitos !


La salsa es universal, le oí una vez decir a alguien en Barranquilla y la afirmación la he podido confirmar en el Medio Oriente por el gran número de seguidores que tiene el ritmo caribeño en los Emiratos Árabes Unidos.

Los salseros en esta esquina del mundo se reúnen religiosamente todos los lunes y sábados en un salón del hotel Hilton de Abu Dhabi, para dar rienda suelta a la pasión por un baile para ellos exótico y diferente.
 

El escenario es bastante  peculiar con un instructor indio, Mr Achyut, quien proviene de Mumbai, y estudiantes jordanos, sirios y libaneses; acompañados de indios, paquistaníes, británicos y alemanes, entre otros.

Nos cuenta el profesor Achyut que su papá fue quien lo inició en  esto de bailar salsa y que el nivel del baile en la India es un poco más avanzado que el de otros países del golfo arábigo, en donde ha trabajado por un buen tiempo.



La noche de agite en el Hotel Hilton a eso de las 7 pm la inician 25 bailadores avanzados, con una especie de clase de calentamiento que  dura aproximadamente 30 minutos.


El aprendizaje se basa en siete rutinas, modeladas inicialmente por el instructor y su pareja, las cuales son luego ejecutadas por los estudiantes.

Después del calentamiento, las válvulas del desfogue salsero se abren y los majitos y no majitos se lanzan al ruedo para entregarse con inusitado entusiasmo, al ritmo de las claves y los timbales. 

Da mucho orgullo de patria ver como todos salen disparados a la pista cuando suena la música del Joe Arroyo, de quien oímos y bailamos algunas de sus más insignes canciones.

La salsa se esparce también a muchos otros lugares en Abu Dhabi como el Club Zenit del Hotel Sheraton, donde los amantes de los boogaloos y  las descargas se reúnen todos los miércoles desde las 7:30 pm hasta que el cuerpo aguante.

El encuentro aquí es dirigido por Brando, un organizador de eventos e instructor filipino, quien en el día se desempeña  como oficinista en una compañía constructora local.
 
Un  buen indicador de la popularidad y aceptación del contagioso ritmo, es el hecho de que el día siguiente a las noches de jaleo- tanto en el Hilton como en el Sheraton- es de trabajo.Aun así, el salón del son se encuentra siempre lleno de fieles entusiastas azotando baldosa al ritmo de montunos y charangas.

Y si el son vino definitivamente para quedarse en el Hilton y el Sheraton- por una larga estadía-  los salseros locales  podrían perfectamente rebautizar a los famosos hoteles como el  Sherason y el Hilson de Abu Dhabi.

Al son sirio
En Dubái los salseros se reúnen en el club Ritmo de Havana, catalogado como el número uno en los Emiratos  Árabes Unidos, localizado en el Hotel Sofitel -o más bien, en el Sonfitel- en una exclusiva área llamada Jumeirah Beach.

El acuyuye aquí es conducido por Del Piero Olokun, un instructor con altas charreteras a nivel local en lo que tiene que ver con bailes caribeños. Nació en Siria donde vivió sólo los primeros meses de su vida  y su pasión por el baile le brotó desde su infancia.

En su proceso de maduración experimentando diferentes ritmos,  sentía siempre  que algo hacia falta en su vida como bailador, hasta el día en que se dio su encuentro con una nueva forma de danzar llamada salsa y de la cual quedó prendado.

Se fue a Cuba donde se formó  y especializó, hasta lograr  las más  altas de las calificaciones como profesor  de ritmos del caribe y cumplir el sueño de obtener "el tiquete de entrada al cielo" como el mismo describe semejante logro. No pierde contacto con la isla, la que visita una vez al año. Algunas veces lleva al paseo a entusiastas  del mundo árabe y de otros países cercanos.

Las muestras del indiscutido interés  en el Medio Oriente por los aires del caribe, son claras señales de que la salsa llegó y se ancló en los Emiratos Árabes Unidos para echar raíces y formar una nueva esquina del movimiento.

Marcelino Torrecilla N (matorrecc@gmail.com) 

La Embarrada Británica

En la formación de los Emiratos Árabes Unidos, las relaciones entre emiratíes y británicos fue muy fuerte y fundamental  para el crecimiento y desarrollo del pequeño país emergente. 

Muchas anécdotas curiosas se dieron entre personajes de estos dos países y una en particular describe la crasa ignorancia de los británicos de la época, en relación con la cultura musulmana. Sucedía  por los años setentas cuando hombres de negocios mantenían estrechas relaciones e invitaciones a ambos países, iban y venían.
 
En un gesto de agradecimiento, en una ocasión, unos ejecutivos británicos extendieron una  invitación a  una delegación emiratí para ir a  Londres a pasarse unos días y disfrutar la gran capital y la hospitalidad inglesa. 

En una noche de verano, los anfitriones organizaron para los distinguidos visitantes una gran cena sorpresa y les insistieron en que por nada del mundo fueran a arruinar sus apetitos comiendo algo antes, ya que habría una gran cantidad de comida de un finísimo plato especialmente preparado para ellos. Los convidados siguieron la sugerencia al pie de la letra y decidieron no almorzar ese día. 

El recinto de la velada se encontraba elegantemente decorado y los grandes platos de la cena se mantenían  tapados  con relucientes  cubiertas de plata.  

Al jefe de la delegación emiratí  se le concedió el honor de destapar el primer plato y al hacerlo, la gran cena del misterio se dejó por fin ver y consistía en -¡oh sorpresa!-  cerdo, alimento que un musulmán nunca comería por que el islam se lo prohíbe.

Tremendo oso británico que nos hace reflexionar sobre la importancia del conocimiento cultural cuando nos relacionamos con personas de otros países.


 Marcelino Torrecilla N (matorrecc@gmail.com) 

Fuente
  
Al Fahim, M. (1995). From Rags to Riches (De los Harapos a la Opulencia). London.London Center of Arab Studies.


Emiratos Curiosos

Abu Dhabi es un lugar que ofrece experiencias inesperadas y lo mismo se podría decir del resto de ciudades en los Emiratos Árabes Unidos. Para la muestra, les comparto un número de situaciones que en Colombia  sería inusual encontrar.

Donde menos es más
Placa súper pesada
El estatus social de un ciudadano emiratí  se ve reflejado por el número de la placa que lleve su automóvil. Mientras menos dígitos tenga la placa, mayor es el estatus del conductor. 

Esto quiere decir que si usted va por las calles de Abu Dhabi o Dubái y ve un carro con una placa de un dígito, el vehículo debe pertenecer o a un miembro de la  familia real, o a un multimillonario como Saeed Abdel Ghaffar Khouri, joven de 25 años de edad, quien compró la placa con el número 1, por  de 14.5 millones de dólares americanos en una subasta de caridad. 

Todo ese billete ¡por una pinche placa!, dirían las señoras en Colombia. Y si les contara a las señoras  que el magnate estuvo dispuesto a gastarse ese día hasta 27  millones de dólares por la pieza, según el artículo que cuenta esta inusual historia.

El señor  Khouri le rompió el record a un familiar suyo llamado Talal Ali Mohammad Khouri quien había comprado el número 5 por casi 7 millones de dólares, unos años atrás.Como quien dice, cuando los Khouris se van de subasta, ¡Apártese... mi llave!

Con los Khouris, Colombia coronaría si consiguiéramos que nos hicieran  algunas donaciones: la Teletón cumpliría la meta mucho más temprano de lo esperado y de paso nos evitaríamos el madrugón y algunas horas de transmisión.Doña Nidia Quintero de Balcázar no tendría que pegarse la caminata de la Solidaridad por Colombia -ya no esta para esos trotes-. Muy probablemente, los grandes benefactores reencaucharían el banquete del millón y hasta nos darían una mano en el día de la banderita de la Cruz Roja colombiana.


El  estatus  social que garantiza una placa de automóvil en este pequeño mundo árabe, implica tener que soportar una andanada de papelitos con números telefónicos y mensajes que la gente -especialmente mujeres- deja sobre los  parabrisas de los admirados vehículos.

Y ni siquiera es la marca del carro  lo que despierta la atracción del público, sino  el número de dígitos, los  cuales son apetecidos y vuelan en las subastas. 

El número de dígitos es inversamente proporcional a su valor, en millones de dólares. En una  reciente subasta, el número 7 se lo llevaron por 3 millones de dólares y  el no muy agraciado 13  se vendió por 1.15 millones. La placa con el número uno en  Dubái se la adjudicaron recientemente a su alteza Mohammed bin Rashid Al Maktoum, primera autoridad en este emirato.

La costumbre de pagar altas sumas de dinero por el número de la placa, tiene sus seguidores igualmente en Hong Kong, en donde  una placa con el cabalístico número ocho, llega a valer hasta 15 millones de dólares.

Estas frivolidades numéricas hacen parte de la cultura de la abundancia y el desborde. No en vano se le llama a Abu Dhabi la ciudad del exceso: Todo se vale, por una obra de caridad y ¡bienvenida sea la generosidad emiratí!

El giro en U
Hacer un giro en U es perfectamente permitido en los Emiratos Árabes Unidos y la maniobra está claramente señalizada en todas las intersecciones de las ciudades. 

Los giros en U son muy útiles cuando,por ejemplo, el taxista se despaloma y se pasa del punto donde originalmente a uno lo debía dejar. 

Sucede con alguna frecuencia en  Abu Dhabi porque el conductor, o es nuevo y no conoce la ciudad, o porque no maneja el inglés, idioma que hace posible la comunicación en un maremágnum  de lenguas y dialectos que se pueden oír  en esta pequeña cosmo ciudad.

Creo que en Colombia se debería revisar esta prohibición y ver más bien los beneficios de poder siempre dar un reversazo: que se nos quedó el pasaporte camino al aeropuerto; que se nos olvidó la lonchera o el trabajo manual del muchachito; ¡que se nos quedó el muchachito! 

En fin. Para todo lo anterior, un simple giro en U nos ahorraría tiempo y angustia.Los dirigentes colombianos sí que se darían un banquetazo en  Abu Dhabi dando reversazos  a diestra y siniestra para luego practicarlos en  las decisiones, y contra decisiones, que toman a diario.

La calidad de vida sube

En la ciudad un buen número de pasos peatonales cuentan con ascensores y se convierten en toda una bendición y alivio para personas con discapacidad o con algún impedimento físico temporal, como una pierna en un yeso que lo obliga a usar muletas. 

Y ni se diga del beneficio para una embarazada o una señora empujando un coche con su bebé. La estructura de la foto se extiende a través de una congestionada avenida llamada Muroor y fue recientemente puesta al servicio de los ciudadanos.

A propósito, para un colombiano se convierte en toda una rareza que este tipo de obras se terminen dentro del tiempo estipulado. Ésta en particular la ejecutaron en aproximadamente dos meses.

Es también relevante anotar el sentido humano de la construcción al pensar en los más vulnerables, y también hacerla disponible para ellos,  dándole calidad de vida a su diario existir.

Marcelino Torrecilla N (matorrecc@gmail.com) 

La Casa en la Tierra

Las casas de Al Falah sin Al Haraca
Casa modelo
En los Emiratos Árabes Unidos el señor Owaidah Ahmed Al Qubaisi  es la contraparte del antiguo ministro colombiano de vivienda, el doctor German Vargas Lleras.

El funcionario  emiratí fue quien adjudicó  en Abu Dhabi las primeras mil casas a habitantes nativos, en un conjunto residencial llamado Al Falah City Residential Project.

Todo esto hace parte de un plan  para dar 50.000 villas   a un buen número de  ciudadanos locales en los siguientes 20 años. Se le da prioridad a mujeres divorciadas, viudas y familias numerosas cuyo espacio con el tiempo se les ha reducido significativamente.

Como se puede ver, las señoras casas parecen gozar de todas las comodidades habidas y por haber con una característica muy del contexto árabe  cuando se trata  de construir una vivienda, o sea  ser generosos en cuanto al espacio a otorgar. 

Las  dimensiones de las villas son de entre 311 a 470 metros cuadrados con cinco habitaciones y dos garajes. Comodidades adicionales como piscinas y jardines corren por cuenta del propietario y facilidades como clínicas, centros comerciales o educativos y demás, se encuentran a solo diez minutos de distancia, si usted decide caminar.

Los lideres emiratíes tienen un larga tradición en cuanto a generosidad y desprendimiento a la hora de otorgar  techo  a su gente. 

Gestos como estos fueron iniciados por el gran líder y fundador  de los Emiratos Árabes Unidos, el gran jeque Zayed bin Sultan Al Nahyan de quien se dice fue el primer caudillo árabe en regalar casas a sus súbditos.

Claro esta, que los colombianos no aspiran a  las  suntuosidades emiratíes -esto acá es a otro precio- pero sí a que sus casas gratis sean dignas. Dignas  en espacio; que no se les quede en la mano el pestillo de la puerta después de dos meses de uso; y que no se les agrieten las paredes por materiales de baja calidad. Todo  por el cruce y arreglo de los insaciables contratistas para sacar tajada.

En Abu Dhabi no hubo alharaca a la hora de la entrega. Claro, como no existe el afán del voto, la pantalla y la encuesta. Me cuentan que en Colombia el día de la adjudicación  echaron discursos desde el señor presidente hasta el alcalde local y, me imagino, que hubo frías y voladores.

Marcelino Torrecilla N (matorrecc@gmail.com) 

¡Adúlteros a la cárcel!

 Crimen, castigo y convivencia

Cometer adulterio en un país islámico como los Emiratos Árabes Unidos da a los  infractores cárcel y esto incluye a tanto nativos como extranjeros. 

Un caso para ilustrar lo anterior, lo registra la noticia de un esposo emiratí  quien fue sorprendido en andanzas con su mucama etíope y por lo cual  podría recibir  hasta la pena de muerte.

La noticia en cuestión la reporta la prensa local  en los siguientes términos: Debido a que KM (sigla que protege la identidad del implicado) tiene  esposa, el adulterio podía llevarlo a la pena de muerte.

¡Ojo alegrones! por si vienen a estas tierras del Medio Oriente.

Cazadores cazados

En los Emiratos Árabes Unidos usted es casado, soltero o divorciado. La figura de unión libre no es permitida. Es más, la misma se considera como una ofensa a la ley religiosa sharia, que es la que legisla sobre todos los aspectos de la vida de los ciudadanos en un estado islámico. 

Como ejemplo, les cuento la historia de una pareja de extranjeros viviendo en Dubái: ella brasilera y el holandés. Resulta que en cierta ocasión, la joven suramericana  llamó  a la policía para denunciar el robo de su cámara fotográfica, de cuya desaparición acusaba con gran seguridad a un empleado del edificio donde vivía. 

La policía llegó rauda y entusiasta al domicilio violentado en busca de mayor información. En medio de la conversación, uno de los investigadores les preguntó acerca de su relación y al estos no poder demostrar un vínculo matrimonial, los arrestaron inmediatamente. El robo de la costosísima cámara japonesa paso completamente a un segundo plano y el caso  fue dejado a un lado.

Tampoco es que la policía este en la búsqueda de parejas que viven juntas. En mucho de los casos, las autoridades los pillan por incidentes ajenos a la ofensa en sí, como el  anteriormente relatado. La pena por vivir en unión libre puede oscilar entre seis meses a un año de prisión seguido de la respectiva deportación. (Artículo 356 del código penal en los EAU)

Favor no tocar...mucho
Es también relevante agregar que demostraciones afectivo- efusivas en público hacia un ser amado o apreciado, no son tampoco permitidas. O sea que aquí nada de besos franceses, ni abrazos interminables (¡amiguiiita!), ni mucho menos revolcadas en cajeros automáticos o espacios parecidos. 

Si usted es bastante asiduo a Yotoco y Martillo, ya sabe, aquí tiene que controlar esos impulsos. La cultura del parque de los enamorados, de la querida y del siete mujeres  no es  bien vista en un país como  los Emiratos Árabes Unidos.

¡Papeles! 
Sharjah, caso aparte
Tarjeta de matrimonio
Sharjah esta localizada en la costa norte del Golfo Arábigo y se podría considerar como el emirato más conservador de la unión islámica. 

Por lo tanto, el estado marital de hombres y mujeres  se mira con mayor rigurosidad y la ley sharia en este aspecto se aplica sin miramientos.

 Por este motivo no es de extrañarse que un policía se le acerque a una pareja, que da un  paseo retozón  por la playa, y les pida sus tarjetas de matrimonio: "¡Papeles, jóvenes!" 

La tarjeta reza que "este documento prueba que existe un matrimonio y que todas las firmas y detalles han sido documentados por la corte". 

Como información adicional se encuentran los nombres completos de los contrayentes, sus nacionalidades y la fecha del matrimonio. Todo lo anterior, acompañado de sus respectivas fotos. Las autoridades locales recomiendan obtener la tarjeta  y llevarla siempre para evitar ser molestado por la policía.

En referencia al adulterio en un estado islámico y en uno republicano como el colombiano, es interesante ver como la misma ofensa se trata en forma tan diferente. Mientras el primero la mira en una forma severa, merecedora de un castigo ejemplar, el segundo la ve de una manera folclórica-humorística e irreverente.

Para la muestra, tenemos en Colombia un "santo cachón", famoso parque en el norte de la ciudad de Barranquilla, el cual propiciaba encuentros non santos en el pasado. Todavía existe, ahora remodelado y embellecido.

No se de su reputación actual. ¿ Cuál es el "santo cachón" de Bogotá, Cali y Medellín? También en las canciones los cuernos son un tema frecuente y requerido. En Colombia no sería difícil hacer muchos top tens del los cuernos en diferentes géneros musicales.

Cheque chimbo paga cárcel

Otra ofensa en este país del la península arábiga  es la de pagar algo con un cheque sin fondos.

La gracia le da al abusador entre tres a siete  años de cárcel. A pesar de lo severo de la ley, la gente no escarmienta y se habla de una gran cantidad  de cheques que rebotaron el año pasado en este país. De la misma manera, la lista de los confianzudos que pagan penas por el delito es interminable.

Y pensar que en nuestro país pagar con un cheque chimbo es una practica tan común. O que alce la mano el colombiano que nunca  le han metido un cheque que le rebote o que no sabe de alguien que haya experimentado semejante contrariedad.

Marcelino Torrecilla N (matorrecc@gmail.com) 

lunes, 14 de octubre de 2013

No, pero sí y la comunicación global

La India  es el país con mas representatividad en los Emiratos Árabes Unidos, con aproximadamente 1.300.000 habitantes provenientes del país del Taj Mahal, lo que constituye un 30% de la población del país petrolero. 

Por lo anterior, si usted vive en una ciudad de los Emiratos Árabes, tiene que, de alguna forma u otra, comunicarse con un indio: desde el mesero en un restaurante, pasando por un empleado de servicio al cliente en un centro comercial, hasta llegar a un  alto  ejecutivo bancario. 

A la hora de la comunicación no verbal, el indio tiene una forma muy particular y peculiar  de expresar un Sí con su cabeza, la cual bambolea (ver video), gesto que un occidental interpretaría como un No. 

Esto crea el escenario para cortocircuitos en la  comunicación  o malentendidos interculturales. Para la muestra, comparto este breve diálogo entre un colega recién llegado y un ciudadano indio, empleado  de recursos humanos en una universidad.   
       
Colega: Señor, ¿me puede por favor ayudar a mover estas cajas más tarde?
Indio: (bambolea la cabeza y el colega lo interpreta como un No, que en realidad fue un Sí)
Colega: Tranquilo. No hay problema.
¿Y será que me le puede decir al señor Sultán, que me mande las direcciones de los apartamentos que quiero ver?
Indio: (bambolea la cabeza y el colega lo interpreta como un No, que en realidad fue un Sí)
Colega: Tranquilo. ¡Que tipo tan poco colaborador!

Era claro que el indio  le  estaba diciendo sí a todo lo que le pedía el profesor. Es decir, que le ayudaría con las cajas y  que el mensaje al señor Sultán se lo  daría  también. A propósito, es relevante anotar que los indios son  las personas mas amables, trabajadoras  y colaboradoras que puedan existir. A la hora de ayudar, créanme,  nunca  le dicen no a (casi) nada. Es cuestión de saber interpretarlos.

Al comunicarse con un indio, como estrategia y para ir a lo seguro, recomendaría usar preguntas de información, o sea aquellas que comienzan con dónde, cuándo, cuál etc.

Esto sería vital en un caso de emergencia. Imagínense en un incendio y un empleado indio es el único que sabe la salida de emergencia. Se le debe preguntar, Sahil, ¿cuál es la salida de emergencia? 

El le responderá: la de la izquierda o derecha; o la azul o la verde etc (información especifica-y segura).NUNCA le pregunte:  la salida de emergencia es la de la izquierda, ¿cierto? El indio bambolea su cabeza y usted se lanza despavorido  por la de la derecha, ¡al fuego!

La poco afortunada situación vivida por el compañero de trabajo  me hace reflexionar que hoy en día, para interactuar globalmente en forma exitosa, se requiere tanto  conocimiento lingüístico como conocimiento cultural. 

Por supuesto, hablar un idioma extranjero exige una buena gramática y pronunciación, así como un amplio vocabulario -habilidades desplegadas por el profesional de nuestro ejemplo-. 

Sin embargo, nuestro amigo desconocía información cultural  relacionada con el lenguaje corporal de los indios, lo que dio lugar a su errónea interpretación y conclusión: ¡Que tipo tan poco colaborador! 

En mi defensa del conocimiento cultural, un interlocutor global toleraría más un error gramatical o de léxico, que uno sociolingüístico o cultural. El conocimiento cultural enriquece la comunicación y minimiza de alguna manera  estereotipos dañinos e injustos.

Marcelino Torrecilla N (matorrecc@gmail.com)


Oración, Direcciones y Mezquitas


Gran Mezquita Sheikh Zayed
Como es sabido, aquellos que profesan la religión del islam oran cinco veces al día. El primer llamado a la oración se hace a través de un cántico de aproximadamente dos minutos y medio, difundido por altavoz a eso de las 5:30 am, desde las 2.289 mezquitas que  existen en Abu Dabi, y las 1.418 que se encuentran en  Dubai. 


Lo anterior, para mencionar solo las dos ciudades principales. Así es que, se va a despertar si usted está  recién  llegado a los Emiratos Árabes Unidos  y por lo tanto no está habituado a esta nueva experiencia a tan tempranas horas.

Es un amanecer distinto. Eventualmente, se va a acostumbrar y si lo mira por el lado amable, el llamado le ayuda como un gran despertador para levantarse a trabajar e iniciar su día. Para los fines de semana, en el proceso de adaptación, se las tiene que ingeniar.


El ejercicio de orar hace parte esencial de la vida de todo musulmán y su ejecución se  facilita con recintos apropiados en cualquier sitio de las ciudades emiratíes.

Se  encuentran lugares de recogimiento en  centros comerciales, universidades,  hospitales, terminales de buses, y cualquier otro espacio público imaginable.

En realidad no se necesita una mezquita, el recinto natural para orar. De hecho,  en las habitaciones de los hoteles, si usted mira al techo en uno de los rincones, verá una flecha que  indica la dirección -o qiblah- hacia La Meca; los musulmanes se  inclinan a rezar en dirección hacia ese sagrado lugar.

A propósito de mezquitas, por ley debe haber un buen número de las mismas  en cada ciudad, a corta distancia, para facilitarle a las personas  el ejercicio de la oración. 

Como son tantas, a lo largo y ancho de todas las  ciudades, no es apropiado usarlas como referencia a la hora de dar una dirección, ya que en una sola área pude haber muchas: el escenario perfecto para extraviarse muy fácilmente. 

En cierta ocasión, le daba por celular mi dirección a unos compatriotas a quienes invité a mi apartamento a almorzar: sí, Jose  vivo en Liwa y Khalifa, aquí al lado de  una mezquita. Claro, se nos perdieron los paisanos en medio del  buen número  de recintos sagrados. Tuvimos que guiarlos vía celular y el almuerzo -con sancocho a bordo - finalmente se pudo realizar.

Marcelino Torrecilla N (matorrecc@gmail.com)

$ 1.179.000 salario mínimo para el 2014

Mínimo al máximo
Lo que les voy a contar no fue sacado del realismo mágico de Gabo. Sucedió en verdad.  

En noviembre de 2011, su alteza, el jeque Khalifa bin Zayed bin Sultan Al Nahyan, primer mandatario de los Emiratos Árabes Unidos, expidió un decreto ordenando que el sueldo mínimo de todos los empleados federales emiratíes -que puede ser un promedio de 16 millones de pesos colombianos-, se incrementara en un 100%.

¡Sí, en un ciento por ciento! El corone para los asalariados  es mayor, si a lo anterior le agregamos que dichos salarios no tienen retención en la fuente, ni estampilla pro tumbe, o atentados al bolsillo parecidos. 

O sea que, a las amas de casa emiratíes se les mejoró ostensiblemente el diario, y  muy seguramente comenzaron a rodar nuevos  Ferraris y Lamborghinis por las autopistas  de Dubái, Abu Dabi y del resto del emergente país del Medio Oriente.

Y como lo que se quiere, según el presidente Juan Manuel Santos, es  seguir avanzando, no necesariamente en un Ferrari, sino en locomotora, el primer mandatario  de nuestro país debería, con tiempo,  invitar a su alteza para que haga parte del comité paritario que decida el salario mínimo de los colombianos en el 2014, para que de alguna manera influya en la decisión final.  

Y para que les haga una realidad a los trabajadores  colombianos, la de devengar -por fin- un salario decente, es decir $1.179.000, el doble del actual salario mínimo legal vigente, sueño sindical y pesadilla empresarial. 

La idea es simple, quien más gana, más gasta, y cuando se gasta más, se consume más y la economía se reanima. Esperamos con gran expectativa que algo  extraordinario suceda en diciembre con ocasión de la oportuna llegada de tan ilustre invitado.

La generosidad de un jeque

En otro gran acto de generosidad, en una ocasión, el jeque decidió pagar una deuda  de 2 billones de dírhams -moneda local- que habían contraído  6.830   comerciantes nativos (1 dírham = 512 pesos).

Por el incumplimiento en el pago y por la mora, los ciudadanos en cuestión  purgaban penas en diferentes prisiones del país. Al quedar libres, los antiguos deudores obtuvieron facilidades de pago para saldar lo debido, y así honrar sus obligaciones patrimoniales. El convenio consistía en abonar el 25 % de sus salarios al abultado pasivo, hasta cancelar la totalidad de la deuda.

Para la extensa lista de colombianos que figuran reportados en DataCrédito y demás listas negras, su alteza sería un gran aliado y benefactor. 

Creo que él haría lo mismo, es decir, iría presto al rescate. Sin embargo, no todo sería color de rosa, ya que se le atravesaría muy probablemente un genio de la DIAN inventándose el impuesto a la generosidad para aplicárselo al gran benefactor. Aun así, pienso que su excelencia seguiría adelante con el gran gesto de  desprendimiento.

¡ Bienvenida sea siempre la generosidad !

El lenguaje corporal árabe

Un poco de...
Para los árabes el gesto de mostrar los dedos unidos apuntando hacia arriba significa espere..... tenga un poco de paciencia. Dicho gesto se origina en la cantidad de sal o azúcar que se puede tomar con la punta de los dedos, la cual es poca.

Curiosamente para los colombianos el mismo gesto se usa para describir una gran cantidad, especialmente cuando nos referimos a  personas. Lo anterior crea el escenario perfecto para la confusión y la errónea interpretación  del lenguaje corporal. 

De narices

El  toque de narices es un saludo cotidiano entre hombres en los Emiratos Árabes Unidos. 

Su origen se remonta  a la época de los antiguos beduinos, quienes al encuentro  con un conocido y con sus manos ocupadas (una sosteniendo las riendas del camello y la otra manteniendo la daga en su lugar en el cinto) recurrían a sus narices como  forma disponible de contacto físico para saludar al amigo siempre bienvenido. 

Dicho saludo se usa hoy entre personas cercanas y es una forma de aprecio que celebra la ocasión de ver a alguien estimado. Es un gesto muy afectivo y emotivo que por escasos centímetros no se convierte en un beso. 

El saludo de nariz lo experimenté personalmente en forma totalmente inesperada y no solicitada, cuando solo tenía un mes de haber llegado a este cálido país.

Esto sucedió cierta vez  que un estudiante, al inicio de una clase, se  abalanzó sobre mi nariz y me dio el saludo, para él habitual.  

Por primera vez sentí lo que es estar petrificado- la falta de costumbre-. Y como al que no quiere caldo se le dan dos tazas, el condenado estudiante decidió, al término de la clase, abalanzarse de nuevo sobre mi nariz y ¡despedirse de toque por segunda vez! 

Como colombiano, quien no encuentra fácil sustraerse de ese machismo asimilado, se siente  que la masculinidad se va un poco de narices.

De esto hace ya casi tres años y ahora deja de ser un evento inusual.


El idioma Español en el Árabe

Muchos avisos comerciales con nombres de negocios, en Abu Dhabi, están en nuestro idioma. Se encuentran desde panaderías y  joyerías pasando por hoteles, hasta llegar a almacenes de ropa para niños, sumando todos los que aún no he descubierto.En algunos casos los negocios pertenecen a filipinos quienes manejan algo de español, idioma que  tuvo significativa influencia en el gran país asiático,especialmente en el siglo 16.

Existe también una cadena muy exclusiva de cafés llamada  Colombiano, los cuales -curiosamente- de colombiano sólo tienen el nombre: aquí el café es libanés, las camareras son filipinas y la música árabe. ¡Pilas Juan Valdez! te estás dejando quitar el negocio. ¡Proexport Colombia, abre el ojo!

Si algún colombiano  quisiera abrir una sucursal de un negocio en los Emiratos Árabes Unidos, el nombre en  español tendría  su encanto y aceptación.

Eso si, ojo, cómo se llame el establecimiento. Por ejemplo, no recomendaría que abriera un narcobollo, ya que alusiones a esas sustancias  por acá son muy mal vistas. Y ni se diga de su uso o distribución.Tampoco recomendaría la apertura de un feria del brasier y solo kukos, por que dicho producto, por estos lares, no se comercializa tan abiertamente para darle  dicho nombre a un almacén. Tampoco se les permitiría a los colombianos  colocar  el   maniquí con el protuberante trasero, luciendo la prenda en pleno andén.  

Mejor sin colombianadas de este tipo.

El camello del agua

Como habría de esperarse en los desiertos de los Emiratos Árabes Unidos el agua es un elemento preciado y en tiempos pasados conseguirla requería de pericias muy particulares, como la de interpretar el trinar o el vuelo de los pájaros.Los antiguos beduinos tenían también la especial habilidad de "oler" en dónde había agua, como lo cuenta  Mohammed bin Touq, de 60 años, caballero andante del desierto de Dubái.

En efecto, relata el errante que "...sabíamos exactamente cuántos pozos había, como bombas de gasolina para recargar agua". En muchos casos, un solo hombre cavaba un pozo de tres a diez metros de profundidad, lo que podía tomar entre cuatro y cinco meses. 

Una vez se hallaba agua, al pozo se le daba el nombre de quien lo había encontrado. También favorece mucho  el hecho de que los beduinos, al ajustar sus cuerpos al calor infernal a través del sudor, podrían sobrevivir sin agua por 48 horas, a diferencia de una persona no acostumbrada al desierto, quien  resistiría solamente la mitad de ese tiempo.

Cuando  se agotaban los recursos para obtener el escaso liquido, el noble camello era la salvación, ya que lo sacrificaban y le extraían los -por lo menos- 100 litros de agua que podía  llevar en su estómago: este era el camello del agua. 

Hoy en día la mayor parte del agua que se consume en este país del Medio Oriente proviene de gigantescas plantas desalinizadoras. Y aunque el agua es 100% potable, la mayoría de las personas la consumen  embotellada.Basta hacer una llamada y el camión repartidor pasará  una vez por semana por su domicilio para recoger sus botellones vacíos y dejar nuevos con el preciado líquido.El botellón cuesta unos cinco mil pesos colombianos.

En un ambiente tan árido sorprende lo verde que son las ciudades emiratíes, las cuales cuentan con sofisticados sistemas de irrigación en parques y bulevares donde la gente disfruta de generosas fuentes de agua y frondosos árboles. Muestra de lo anterior lo constituye La Corniche, una avenida principal en Abu Dhabi bordeada por siete kilometros de zonas verdes a lo largo de una cristalina playa: aqui el verde y el cemento conviven en perfecta harmonía para el placer y la satisfacción de los residentes de la gran capital.

A la siempre majestuosa Dubái la decora un lugar espectacular  llamado Miracle Garden (jardín del  milagro) que es todo un canto a la  naturaleza representada por 45 millones de flores  ordenadamente esparcidas en un área de 75 mil metros cuadrados: un bello despliegue de formas, aromas y colores para la recreacion y el solaz del alma y el espiritu.No en vano este extraordinario lugar se ha ganado el honor de ser el más grande y hermoso jardín natural de flores del mundo.Para su mantenimiento se usa irrigación gota a gota y agua reciclada,lo que reduce el consumo de grandes cantidades del liquido; todo en pleno desierto a temperaturas de 45-50  grados centígrados: he aquí el milagro.

Marcelino Torrecilla N (matorrecc@gmail.com)

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Recordando Italia 1990: el rival árabe



Colombia y los Emiratos Árabes Unidos se enfrentaron en el campeonato mundial de fútbol  de Italia en el año 1990 y el marcador final nos dio como ganadores por  2-0. Cierto día, queriendo buscar una reacción entre mis estudiantes emiratíes, les mostré el video con los dos goles de la victoria colombiana.

Al finalizar las breves imágenes, la reacción de los estudiantes fue fría. Para mis adentros pensé que el silencio obedecía a que se habían sentido  ofendidos porque yo, de osado, les había mostrado un momento para olvidar  en  el fútbol de su país.

Sin embargo, esta no había sido la razón. Después caigo en la cuenta que, para la época, ninguno de estos jóvenes había nacido, o apenas estaban siendo amamantados, mientras sus padres, aquel 9 de Junio en Bologna, probablemente veían el partido por TV.


A los jóvenes emiratíes no les parece interesar mucho el ayer de su fútbol, si no mas bien  el hoy del  fútbol internacional, más específicamente lo que pasa en España con el Barcelona y El Real Madrid; o lo que acontece en  Inglaterra con el Chelsea, y el Manchester City, cuyas acciones, pertenecen a uno de los jeques de Abu Dhabi. Se saben al detalle la vida de los Messis, Ronaldos e Iniestas.  Veamos este brevísimo botón para la muestra, en un diálogo que sostuve una vez con un estudiante:

Estudiante: -¿De dónde es usted ?
Profesor: -Colombia
Estudiante: -¡Falcao!


A la federación local de fútbol le encantaría que ese interés por el futbol extranjero se diera en el campeonato local con aficionados llenando los  estadios emiratíes. No siendo este el caso, les toca, como gancho para estimular la asistencia a los partidos, recurrir a la rifa de Ferraris como sucedió en la temporada pasada.

Inicialmente, para aspirar al "cacharro", en cada partido escogían del publico 5 aficionados quienes tenían que convertir un gol de media cancha  con arco solo. Si el ejecutante tenía éxito, se llevaba en moneda local un anticipado de 25.000 dírhams, unos 12 millones de pesos colombianos, y quedaba matriculado para aspirar al orgullo de Maranello. De esta manera seleccionaban asistentes por el resto de la temporada quienes participaban en el sorteo del  premio mayor.


Otra forma de atraer aficionados a los estadios, es trayendo figuras que en algún momento deslumbraron al mundo con su gran talento. Por acá han recalado connotados jugadores, ahora técnicos, encabezados por Diego Armando Maradona para el club Al Wasl; Gabriel Calderón, mediocampista mundialista argentino en España e Italia, para el Bani Yas; Walter Zenga, arquero mundialista italiano en USA 1990, para el Al Nasr. 

Como jugadores se recuerda a Fabio Cannavaro, el gran defensa central italiano, campeón mundial en Alemania 2006, quien prestó sus servicios para el Al Ahli. De los nuestros todavía se comentan las endiabladas gambetas del desaparecido jugador cartagenero Elson Becerra quien militaba en el club Al Jazira de Abu Dhabi.

El poco interés de la gente y la  baja asistencia de público, a pesar de  regalarse una buena cantidad de  las boletas, hacen de la ida a los estadios de fútbol en los Emiratos Árabes una actividad relajada. Demasiado tranquila para un colombiano, acostumbrado al jolgorio y las vicisitudes que acompañan un partido de fútbol en nuestro país. A diferencia de Colombia, acá  es impensable oír cosas tales como:

No voy más a fútbol. Esas colas para entrar y el desorden. No, No, No!
No conseguí boleta. Tocó revendedor.
Siéntense que no dejan ver. ¿Comieron vidrio?
¡Hey, respeten las numeradas !
Ya las barras bravas se agarraron a coñazos...
(vendedor) Permisito patrón... habla... papitas...  papitas...

La cultura de la bulla, del tumulto y de las papitas patrón también tiene su encanto. Claro está, siempre que esto sea recompensado con un buen espectáculo, lo que ayuda mucho a olvidar todo el sufrimiento.


Con 42 años de existencia, el futbol emiratí es tan joven como su propio país y una participación en un mundial ya es diciente de un futuro promisorio. Al haberse desvanecido las posibilidades de Brasil 2014, desde ya se comienzan a preparar para  Rusia 2018 con la esperanza de una segunda participación mundial. 

Formar una afición requiere de algo mas que Ferraris o figuras importadas  o añoradas. Todo esto es sólo una pequeña parte del lento y difícil curso  que hay que hacer  para vestirse de largos en un deporte, que también despierta pasiones en el mundo árabe
  
Marcelino Torrecilla N

"En este pueblo, casi no hay ladrones"

Para este escrito recurro al cuento de Gabo, ya que su título, excepto por el casi, resume eficazmente el nivel de criminalidad que existe en los Emiratos Árabes Unidos.

Una de las cosas que más se disfruta al caminar por una calle en una ciudad emiratí, es su seguridad. Se ven cosas inusuales para nuestro medio colombiano, como  a un señor salir tranquilamente de un banco abanicando un fajo de billetes; a un ejecutivo dejar en su carro con las ventanas abiertas su computador portátil a la vista de todos; a la gente hablar por celular tranquilamente dentro de un banco; a los alimentadores de dinero de los cajeros automáticos, sin arma alguna, realizar su trabajo sin ningún tipo de prevención a la luz del día;al farmaceuta que deja su negocio solo, para ir a rezar.

Aquel dicho, muy nuestro, de que la ocasión hace al ladrón no parece tener cabida en estos lares. Esto queda demostrado en la forma como los comerciantes disponen de sus mercancías. Se ven los llamados "andenes bodega", donde los tenderos tranquilamente dejan todo tipo de productos, que permanecen día y noche a la buena de Dios, sin que nadie  se lleve nada. Se dejan en la noche 30 botellones de agua y amanecen los 30. 

En otros casos, de experiencias vividas, se ve como se devuelven celulares de última generación, que  estudiantes en sus universidades dejan olvidados en bancas o baños. 

Una profesora amiga mía, dejó cargando su celular (muy modesto por cierto) en un salón de clase en Colombia, salió por unos minutos y cuando regresó el aparato ya  había desaparecido. ¡En un salón de clases!

Para rematar con los casos de la ocasión hace al ladrón,  conocí  de la experiencia de un compatriota quien cierta vez dejó olvidada una  cadena de oro en el gimnasio de un hotel emiratií, y cuya pérdida notó sólo dos semanas después de sus ejercicios.Aun cuando, desde sus adentros, le había dado el adiós a su cadena, envió  al hotel un correo indagando por la preciada joya.No había transcurrido diez minutos, cuando recibió una respuesta: "...Si señor, aquí tenemos su cadena con sus dijes, puede venir por ella cuando guste..." 

Paradójicamente, quienes  regresaron los objetos en los casos relatados, fueron humildes trabajadores cuyos sueldos son tan precarios como el mínimo colombiano y en muchos casos hasta menos. La gente tiene una fuerte tendencia a ser honrada, un valor que forma parte de su formación cultural.

CSI - Abu Dhabi, languidece y se muere de hambre, porque escasean los crímenes. Esto lo evidencia una historia urbana, sobre una señora alarmada quien llamó a la policía porque se le habían metido los ladrones y  le habían robado algunas cosas. CSI - Abu Dhabi no podía estar mas emocionado de poder, por fin, usar su sofisticadísimo equipo de investigación Americano, que olía todavía a nuevo, y en el cual habían practicado innumerables rutinas  criminalísticas. 

El incidente resultó una falsa alarma, y evidenció más el caso de una señora con algún desequilibrio mental, que solo quería llamar la atención. CSI - Abu Dhabi se quedó con las ganas de entrar en acción y practicar lo aprendido.

En el emirato de Sharjah, otra historia narra el caso de robos continuados de dinero que la gente desprevenidamente dejaba en sus carros después de hacer diligencias bancarias.Al hacer un seguimiento de cámaras, notaron siempre la presencia de un carro azul de donde salían los ladrones y escapaban después de hacer su fechoría. Finalmente, con la ayuda tecnológica, les echaron mano. Y, a que no adivinan de dónde eran los fleteros? Así es, "compatriotas colombianos" a quienes enjuiciaron y encarcelaron. Nunca se supo qué fue de sus vidas y por supuesto, los robos cesaron.

La sensación de seguridad, la percepción y la realidad de estar a salvo es un bienestar que los colombianos especialmente apreciamos cuando tenemos la oportunidad de experimentarlo. Es todo un delicatessen urbano que disfrutamos enormemente y que nadie nos puede robar.

Marcelino Torrecilla N (matorrecc@gmail.com)