lunes, 31 de marzo de 2014

Reina colombiana visita Dubái

Envuelta en un manto de solemnidad y sobreprotección llegó a Dubái una joya muy especial representada por una esmeralda colombiana avaluada en 7.3 millones de dírhams, moneda emiratí, unos 4 mil millones de pesos colombianos, el equivalente  a 2 millones de  dólares americanos.

La llamativa gema, de corte barroco, cuelga en un collar de diamantes y fue creada y diseñada por el artesano indio Biren Vaidya y nueve de sus asistentes entre los años 2011 y 2013.

Comenta -en el texto original en inglés- la conocedora local de joyas Sumati Menda, anfitriona del evento de exhibición de la gema sin par, que “ …debido a que estas piedras son esmeraldas de las de más alta calidad en Colombia, decidimos llamarla La Reina en español

Secreto mejor guardado


La atracción colombiana, también llamada la Reina de los Destellos, parecer ser el secreto mejor guardado en el deslumbrante mundo de las piedras preciosas en los Emiratos Árabes Unidos. De hecho, el verde destello de La Reina ha sido apreciado por sólo seis personas en una recepción privada en el salón de exhibiciones del Rose Mumbai, que se llevó a cabo  en diciembre pasado.

Sigue comentando la emocionada anfitriona, que “ estamos interesados en mantener la identidad (y peculiaridades) de La Reina en secreto para encontrar al comprador adecuado….. la joya completa ha sido creada de piezas de una esmeralda en bruto  de más de 3 mil quilates, lo que la hace  una rareza en su género”

Familia de muchos quilates

Esmeraldas como La Reina pertenecen a una estirpe de altos quilates. Tal vez poco se sabe por estos lares,  que en Colombia está la esmeralda más grande del mundo, se llama Fura, pesa dos kilos y tiene 15 mil quilates. Cuánto valdría en dírhams? Pero Fura no es la más costosa, dado su color poco intenso. La más costosa del mundo es una esmeralda colombiana llamada Tena, de 2.000 quilates y el verde más intenso que jamás se haya conocido. Tal vez podríamos verla exhibida en una vitrina emiratí, o siendo parte de una importante negociación por quienes saben apreciar este tipo de joyas invaluables.




 Rivales de La Reina

En el Medio Oriente  se dice que las rivales de las esmeraldas colombianas  se encuentran en las  montañas del norte de Afganistán, en donde el exótico mineral, en su mayor parte, permanece parcialmente explotado y desaprovechado.

En el valle de Panjsher, localizado al noreste de  Kabul, se encuentran las minas que explotan el mineral en medio de una atmósfera de guerra y conflicto, que hacen de este tipo de minería una tarea  ardua y peligrosa para llevar el producto a los potenciales compradores.  

Los mineros locales deben caminar entre 560 y 640 kilómetros por tortuosas montañas a lo largo de una frontera plagada de minas antipersonales, teniendo a Pakistán como destino final. A lo anterior hay que agregar el inhóspito clima del área con inviernos extremadamente fríos y veranos de temperaturas infernales. 

Dentro de las tradiciones pre-islámicas, a  las piedras preciosas como las esmeraldas y rubíes se les atribuyen bondades de protección contra  venenos, a las primeras, y de  funcionamiento para el sistema sanguíneo, a las segundas.

Y si dichas atribuciones aún perduran, quien corone a la resguardada reina colombiana se hará entonces acreedor a una  gran adquisición y  a un antídoto de por vida. 

Marcelino Torrecilla N (matorrec@gmail.com)

lunes, 10 de marzo de 2014

Joyas de deslumbrante altura


En el paisaje urbano de ciudades como Dubái o Abu Dhabi en los Emiratos Árabes Unidos, los edificios se hacen notar con gran facilidad por la rareza y osadía de su arquitectura, lo cual rompe con el tradicional modelo de construcción que uno está acostumbrado a ver. En un contexto emiratí existen edificaciones hasta con “piel” propia como las torres de Al Bahar, las que están cubiertas con una especie de coraza que hace alegoría a las masharabiyas, que representan las tradicionales  ventanas árabes que por siglos han bellamente adornado los palacios y casas de los habitantes en el Medio Oriente.



En el diseño masharabiya, con una contribución del origami japonés, de las torres de Al Bahar, se reúnen la cultura y la alta tecnología, al ver la forma en que  todos los componentes de las sofisticadas ventanas actúan a manera de paraguas transparentes que se abren y cierran de acuerdo con la exigencia solar, que en verano puede alcanzar temperaturas de hasta 50  grados centígrados.

El resultado se manifiesta en una reducción significativa de recepción solar y del inclemente resplandor, lo que lleva a la disminución  del uso del aire acondicionado y por ende  de emisiones  de C02 de hasta unas 1.750 toneladas por año. 

Beneficios adicionales lo constituyen el aumento de la penetración de luz solar y la menor dependencia a la luz artificial. Esta joya arquitectónica tuvo un costo de 245 millones de dólares y se terminó de construir en el 2012. Tiene una altura de 145 metros que se alzan en 29 pisos, los que en su mayor parte albergan oficinas.

La torre de Pisa árabe 
La torre de Pisa del Medio Oriente es un hotel de lujo cinco estrellas llamado el Hyatt Capital Gate con una inclinación de 18 grados, que se ladea  al oeste y que le ha otorgado a esta gran realización  el título de la edificación más inclinada del mundo, según el Guiness Records- la torre de Pisa  italiana  se inclina 3.99 grados. La fachada del inusual hotel es el dibujo de una coqueta espiral de arena acompañada de una arqueada cubierta que recrea el efecto de una ola que parece besar tenuemente  un lado de la torneada estructura. La magistral obra es  poesía abstracta en concreto.



Entre sus innumerables y curiosas innovaciones se encuentran la de estar construido en forma asimétrica, lo que hace que ninguna habitación se asemeje y la de tener pisos que cambian de forma y orientación para seguir el efecto saliente que va de triángulos a rectángulos arqueados. 

Esta segunda joya arquitectónica que hoy nos ocupa tuvo un costo de 231 millones de dólares y se terminó de construir en el 2011. Tiene una altura de 165 metros, con 36 pisos, en donde funciona el hotel y algunas oficinas. Una noche de estadía puede costar entre 330 y 350 mil pesos colombianos, un costo al alcance de un turista criollo, por si vienen algún día por estos lares y se inclinan por una experiencia fuera de lo común.

El mundo visto desde una esfera
Por derecho propio, el círculo también  hace parte de la rosca de esta arquitectura sui géneris y está representado por el  llamativo edificio de la sede de la compañía Aldar en donde funcionan sólo oficinas, cubriendo un área de 123 mil kilómetros cuadrados.

Detrás de esta muy singular obra, yace una rica simbología que incluye la unidad, la estabilidad, la racionalidad y la perfección acompañada por el infinito, que ni comienza ni termina. Parece ser la forma perfecta  para los arquitectos: la  figura completa e integral que encierra tiempo y espacio.

Esta tercera   joya  tuvo un  costo de  258.8 millones de dólares y se terminó de construir en el 2010. Tiene una altura de 110 metros y dispone de 23 pisos, en donde funcionan oficinas.


Los amantes de formas y figuras  no convencionales ejercitan el placer de la contemplación al ver la arquitectura superlativa de ciudades emiratíes, que aceptan cualquier reto geométrico y erigen  a lo largo de  sus calles y avenidas joyas  de verdadera y deslumbrante altura.

Marcelino Torrecilla N (matorrecc@gmail.com)





jueves, 23 de enero de 2014

De ofertas y matrimonios

Compre un TV y le regalamos un BMW

 
Al tropezarme con este aviso en un centro comercial en Dubái, pensé que había un error; debe ser lo contrario: compre un BMW y le regalamos un TV. Al menos así hubiese pensado si estuviera en Colombia, pero no: la publicidad era real.

Me pregunté luego ¿qué gracia podía tener un televisor para ganarle una carrera comercial a un flamante BMW y dejarlo rezagado como un gancho de venta?

Buscando información adicional, encontré que el novedoso aparato llamado Hisense, según reza su publicidad, lo conecta a usted con el mundo o lo lleva escaparse del mismo.Ofrece entre otras bondades, la de tener una ultra alta definición,dramática claridad de movimiento y WIFI incorporado: la vida reimaginada.

La BMW, Hisense and Sharaf PCs son los promotores de la inusual oferta que ya tienen  20 carros  disponibles para entregar.Y si la demanda es alta, mandarán a hacer más televisores, ya que no son productos de consumo masivo.

Para complementarles, el televisor tiene un valor de 69 millones de pesos colombianos y el BMW cuesta 72, lo que añade un ingrediente más al elemento inusual de la oferta:uno siempre piensa que un gancho de venta tiene un gran atractivo, pero nunca que pueda costar más que el producto estrella:curiosidades y estrategias del mundo del marketing, las ventas y la publicidad a lo emiratí.

Matrimonios a la carta
El matrimonio es una institución que se mira con extrema formalidad en Oriente Medio y el sureste asiático. Lo anterior se ve reflejado en curiosos avisos en periódicos que buscan esposos y esposas y los cuales son colocados por los padres de los potenciales contrayentes.Como un botón para la muestra, les presento el siguiente anuncio en un diario emiratí llamado  Las Noticias del Golfo:
                                                   
 Padres invitan propuestas para su hija


Buscamos propuestas matrimoniales de médicos con posgrados, preferiblemente de Hyderabad, para nuestra hija, una muchacha muy bien parecida,doctora y de buena familia  

La experiencia de la conquista- o del coloquial levante en Colombia- es una vivencia social ajena a muchos jóvenes, especialmente de la India y Pakistán, cuyos padres recurren a avisos como el anterior, pasando por alto el cortejo y el coqueteo, ingredientes prenupciales infaltables en una relación en un contexto colombiano u occidental: la muy popular endulzada de oído en las culturas que hoy nos ocupan, sería un comportamiento impensable que rayaría en lo grotesco y lo osado.Es relevante,en este punto, anotar que también por estos lares, el piropo es pecado.

El harén y la guerra
Es de conocimiento general que un musulmán puede tener cuatro esposas.La razón de ser de esta costumbre data de épocas anteriores a la llegada del Islam, cuando  tribus rivales  en el amplio desierto vivían en brutales y constantes guerras y una mujer sin la protección de una familia- representada por un padre o esposo- se encontraba en una posición muy vulnerable (Williams, 2009).

Semejantes circunstancias no propiciaban oportunidades para que las mujeres pudieran conocer potenciales esposos y preferían ser  co-esposas a no ser esposas en lo absoluto.Hay que acotar que cuando el esposo moría en combate, la mujer y sus hijos quedaban completamente desamparados y eran acogidos por una segunda familia y un nuevo jefe de hogar: la costumbre obedecía en gran parte al bienestar de las viudas e hijos de la guerra.

Otra razón por la cual un hombre podía tener varias esposas tenía que ver con la expansión del Islam a través de la procreación de más niños musulmanes,puesto que es el padre quien transfiere la religión a sus hijos.

Tener varias esposas se daba por razones que iban mucho más allá de la satisfacción del hombre. Habría que revaluar un poco la muy conocida escena de paz y placidez que mostraba a un sultán-o a un líder regional- en una tarde o noche de harén siendo atendido por  bellas mujeres en su suntuoso palacio:una escena más de película.


En la actualidad, la costumbre de tener varias esposas no es una práctica  tan common-ni en el mundo musulmán ni más allá de sus fronteras -ya que un esposo debe ver y tratar por igual a todas, tal como lo exige el sagrado libro del Corán.Esto implica una onerosa carga económica que sólo puede ser asumida por acaudalados varones.Estos potentados deben, por ejemplo, proveer una casa a cada esposa que tengan, entre muchas otras comodidades.

Entre estos potentados podemos citar al pintoresco rey Mswati III de Suazilandia, un país en el sur de África, quien  tiene un harén de 15 esposas y una jugosa chequera para  saciar una gran feria de gustos y vanidades. En estos tiempos entonces, la exótica escena del harén en un desierto es más un espejismo sólo visible para unos pocos.






Marcelino Torrecilla N (matorrecc@gmail.com)
Abu Dhabi, Enero de 2014

Referencia

Williams, J. (2009). Don't they know it's Friday? Motivate Publishing. Dubái.

Enlace de la oferta 

Este blog en ELTIEMPO

viernes, 3 de enero de 2014

Descubra El Dorado árabe


El oro brilla por su presencia en muchos de los ámbitos del diario vivir en los Emiratos Árabes Unidos. Para comenzar, el apreciado metal se encuentra disponible, casi 24 horas al día, en dispensadores especialmente colocados en algunos hoteles y centros comerciales. Se adquiere en pequeñas barras de diferentes valores y presentaciones: las hay desde  300.000  a  1.160.000 pesos colombianos. 


Este servicio es administrado por una compañía llamada Gold to Go (oro para llevar) y tiene sucursales en otras ciudades del mundo como Nueva York, Berlín, Lisboa y Mendrisio, una población  al sur de Suiza. Se piensa instalar uno de estos dispensadores en Colombia, en un futuro cercano.

Una Joya de Hotel
El Palacio de los Emiratos es el hotel más emblemático de Abu Dhabi y muchas de las cosas que aquí brillan,que parecen de oro,en realidad son de oro, comenzando con los apliques de su techo, los cuales se extienden por alrededor de 2.000 metros cuadrados de oro de 22 quilates. 

Al techo lo sostienen cientos de columnas bañadas en el brillante metal, que enmarcan un ambiente donde es difícil no quedar literalmente deslumbrado, si a lo anterior le agregamos las 1.000 lámparas Chandelier hechas en cristal Swarovski.

El preciado metal se luce también a la hora del té -del tradicional high tea inglés- con exquisitos y abundantes pasabocas tenuemente espolvoreados con pizcas de oro comestible.  
 
A la hora del café, el capuchino recibe un ligero “baño dorado”, lo que le da un toque muy especial y llamativo: no  dan ganas de tomárselo, sino más bien de contemplarlo: es un recreo para la vista y el paladar.Para complementarles, el té cuesta 120 mil pesos colombianos y el capuchino 25 mil.
 

Lo áureo curiosamente salta también a la vista a la hora en la que el huésped entra en su habitación, lo cual hace con monedas de oro que funcionan como llaves. 
 
   
El oro se encuentra presente en muchos otros lugares de este majestuoso hotel, único en su genero, y la pregunta que me hice después del té fue quién se encargaría de brillar semejante extensión tan generosamente chapeada.

La  titánica tarea la dirige un señor llamado Manoj Kuriakose, quien afirma conocer cada rincón del hotel donde se encuentre el precioso metal: “mis ojos pueden detectar hasta el más diminuto sucio o mancha que opaque la brillante decoración” manifiesta el  dedicado y meticuloso observador.

Agrega el niño de oro, como cariñosamente lo llaman sus colegas, que: “darle mantenimiento  sólo a la parte del techo con el aplique de hoja, toma más de un año, ya que es un trabajo altamente calificado y meticuloso”. A lo anterior añade que: “hay muy pocos conocedores de la  técnica  italiana del aplique de hoja dorada y su mantenimiento..... es un tipo de trabajo que todos buscan, exactamente, como al oro mismo”.
Desayuno dorado
En Abu Dhabi existe un restaurante que le cumple al comensal dos irresistibles deseos: uno, comerse  un desayuno de rey –como lo manda los cánones de la buena nutrición-  y  el otro  convertirse en un  fortuito Rey Midas al raspar y ganar oro sólido, como reza su llamativa publicidad.   

Los ganadores se dan con alta frecuencia, lo que atrae a clientes que mantienen el establecimiento bastante concurrido: todo por saborear un buen y abundante desayuno-obtenido por   un  precio razonable- disfrutar un buen servicio, y llevarse el oro y el moro.

 32 días de Brillo
El Festival de Compras de Dubái, evento que se realiza desde el año 1996 en el mes de enero, tiene para la versión 2014  un intersesante atractivo para los compradores, quienes pueden entrar en una rifa y ganar un kilo de oro  equivalente a 146 mil dirhams-unos 77 millones de pesos colombianos- más un anillo de diamantes.
Para participar, los interesados deben hacer una compra de oro de al menos 500 dirhams (260 mil pesos).El sorteo se lleva a cabo todos los días por los 32 días que dura el evento.  

Oro a la lata
La  rutinaria frase vale su peso (perdido) en oro fue la usada por una muy peculiar campaña en Dubái que premiaba a personas con oro, por bajar de peso. Los ganadores recibían un gramo de oro por kilo perdido y los 2.648 participantes se llevaron una suma aproximada de 762.319 dólares americanos. 

Si tenemos en cuenta que los Emiratos Árabes Unidos ocupan la quinta posición de personas obesas a nivel mundial (Mahmood, 2013) los organizadores de la saludable cruzada deberán de disponer de oro a la lata para premiar a la gran población de súper pesados locales, que quieran mejorar su condición de salud y ganar un extra que nunca cae mal.

El Dorado moderno se vive con mucha intensidad en los Emiratos Árabes Unidos  escenificando  una nueva versión de lo que alguna vez fue una quimera en la Colombia de nuestros ancestros: un deslumbrado muisca vería hoy que mucho ha transcurrido entre Guatavita y el eje Dubái-Abu Dhabi.

Marcelino Torrecilla N (matorrecc@gmail.com)
Este blog en EL TIEMPO
http://blogs.eltiempo.com/un-colombiano-en-emiratos-arabes-unidos/2014/01/07/descubra-el-dorado-arabe/ 

                                                   Referencias y fuentes

Saberi, Mahmood. 2013. "UAE the fifth most obese country in the world." Newsletter. N.p., n.d. Web. 22 Dec. 2013.  

Sankar, Anjana. 2013. "Midas touch: meet the man who ensures gold glitters at Emirates Palace in Abu Dhabi." Newsletter. N.p., n.d. Web. 23 Dec. 2013.

jueves, 19 de diciembre de 2013

El último artesano de Dallahs


Dallah significa cafetera en árabe y para los habitantes del golfo representa el aroma de hospitalidad que se respira al invitar a un amigo o desconocido, por igual, a tomar una taza de café.  

Ismail Ali Al Hassan, de 74 años, es considerado el último artesano de dallahs en los Emiratos Árabes Unidos, después de que su hermano mayor  abandonó  esta actividad artesanal hace 25 años. 

Hacer dallahs la describe Ali como una labor extremadamente ardua. Sin embargo, para él se ha convertido en su obsesión y de elaborarlas en bronce en el pasado, para pescadores de perlas, en la actualidad las hace en oro de 24 quilates para la realeza del Golfo Arábigo.

Cuenta Ali que, en el pasado, todo el mundo tenía una dallah; había desde las más modestas hasta la más elaboradas; no importaba.Si tenías visitantes en tu casa, había que recibirlos con humeante café servido de una dallah

Lo anterior sucedía, especialmente, cuando alguien contraía matrimonio. Se consideraba  una afrenta social no tener café listo en el ancestral utensilio, para el amigo siempre bienvenido. 
 
Símbolo nacional 

Las dallahs son monumentos  majestuosamente  visibles en ciudades emiratíes donde las erigen en lugares como parques o bulevares.Son, además, el símbolo grabado en la moneda local, el dirham;serían algo así como nuestro emblemático sombrero vueltiao.

Hechura y herramientas
A Alí le toma varios días elaborar una dallah, la cual se compone de tres laminas de metal: una  para el cuerpo de la pieza, otra para la parte superior y el surtidor y una última para la cubierta.

Aparte de su taladro eléctrico, las herramientas que usa hoy en día son las mismas de los años cuarenta del taller de su padre, las cuales le sirvieron a él y a sus ancestros para levantar a sus familias por todo un siglo.

Horizontes más brillantes
La artesanía de dallahs no ha sido un negocio muy rentable y en los sesentas a Alí le tocó recurrir al contrabando de oro, en las rutas del Océano Índico, en busca de horizontes más brillantes. Para le época, era una actividad practicada por muchos.

Su experiencia en moldear metales le había agudizado su creatividad en la nueva actividad. Cuenta Alí que: “ tenía tantas ideas y el negocio era fácil y rentable, comparado con el de  hacer dallahs ”.

Entre sus  numerosas artimañas, se encontraba la de clavar 100 gramos de oro en la gruesa suela  de sus sandalias; o la de  camuflarlos en el mango de un sartén; o la de  fundir oro en diminutas láminas y colocarlas en cajas de cigarrillos; o la de reemplazar por oro los bastoncitos de hierro que adornaban a los cofres metálicos.

La reputación de Ali como hábil contrabandista se esparcía rápidamente, pero nunca le encontraban nada. Aun así, las autoridades aduaneras expidieron un decreto  prohibiendo  su entrada a la India por tres años.Intentó ingresar por bote y lo descubrieron. Corrió la misma suerte al aventurase entrar por avión a través de Mumbai.

No dispuesto a dejar el lucrativo negocio, tomó la decisión de cambiar su nombre– y nos imaginamos que su apariencia física- por uno común que lo hiciera pasar desapercibido.Esta vez hizo el viaje a Nueva Delhi vía Kuwait.

Los agentes de aduana le preguntaban ¿por qué venía a Nueva Delhi cuando todos los árabes viajaban por Mumbai? “ Taj ”, les respondía Alí  “…ustedes saben el Taj Mahal”.Ante  la respuesta, le permitían la entrada inmediatamente. 



De aquí en adelante Nueva Delhi se convirtió en la ruta de oro para Alí.Sin embargo, su nueva y azarosa actividad lo marginaron de momentos significativos en su vida como el nacimiento de sus hijos y el fallecimiento de  seres queridos.

Finalmente, después de casi dos décadas en el arriesgado negocio, Alí regresó nuevamente los Emiratos Árabes a ser artesano de dallahs, cuando los precios de las cafeteras hechas a mano subieron.

En la actualidad trabaja en un pequeño taller detrás de su casa en Dubái y su reto es elaborar la dallah más grande del mundo. Manifiesta que: “ no importa cuánto tiempo tome, siempre y cuando quede bien hecha. La calidad es lo que cuenta”.

En el último  tercio de su vida, el último  artesano de cafeteras de los Emiratos Árabes Unidos, será probablemente el primero en establecer un nuevo registro mundial para su país.

Marcelino Torrecilla (matorrecc@gmail.com) 

Referencia

martes, 3 de diciembre de 2013

La lucha nuestra de cada día


Jihad es una palabra en árabe que los occidentales asocian con violencia, por la gran cantidad de noticias del Medio Oriente que relacionan al término sólo con escenarios de guerra y conflicto. 

Jihad significa lucha o esfuerzo y no siempre tiene una connotación  guerrerista. Distensionando un poco la palabra, hay que decir que la misma se usa también en campos para nada beligerantes.

En el idioma árabe de todos los días, por ejemplo, una madre preocupada podría decir que a su hija le está costando mucho esfuerzo el colegio y pasar los exámenes se convierte en su jihad.
En otras palabras, a la niña le va mal y probablemente lleva el año embolatado. Esto sería algo así como una jihad escolar.

Jihad el travieso
Jihad es también un nombre propio.Cuenta una historia, que había una vez una  mamá árabe que tenía  un hijo llamado Jihad -inquieto como el solo-  quien se regodeaba en la travesura de escondérsele a sus papás en lugares públicos.

Lo anterior  sucedía en aeropuertos internacionales, donde la señora tenía que contenerse de llamar en voz alta al travieso infante- para encontralo. 

Gritar ¡Jihad! en un aeropuerto de occidente, no es nada recomendable, por la connotación ya mencionada anteriormente. En realidad, es un nombre para sólo ser susurrado en ciertos lugares: Jihad es un hombre incomprendido.

Esto contrasta notablemente con el uso  local y rutinario del mismo. En estos días me encontraba en la sala de espera de un hospital en Abu Dhabi, cuando de repente oigo en voz alta a alguien llamar a un paciente con el nombre en cuestión: ¡Jihad! ¡Jihad! Naturalmente, nadie salió despavorido.

Nuestra Lucha
Creo que la palabra árabe que hoy nos ocupa viene como anillo al dedo a nuestro contexto, porque sin lugar a dudas vivir en Colombia en la actualidad es toda una lucha, muy contrario a lo que se diga de que somos el país más feliz del mundo- o uno de los.

Se puede decir que el colombiano promedio vive en una constante lucha. Desde que se levanta comenzando con la lucha de la cogida del bus, cuando le toca encaramarse de bandera, o ir apretujado en un maremágnum humano tenaz, cuidando que  el delincuente no le eche mano a la precaria cartera que carga en su bolsillo.

Al bajarse del bus e iniciar su agenda de diligencias, lo espera la lucha  de las interminables colas para cobrar su pensión o pagar a regañadientes alguno de los tantos  impuestos  de los cuales poco o nada recibe de beneficio.

La lucha mayor, sin ninguna duda, debe ser la de la atención a su salud, para lo cual al colombiano de marras le toca sufrir el infame y degradante paseo de la muerte, del cual muy raras veces sale bien librado.

Y claro, no podemos dejar por fuera la lucha que el colombiano de la calle tiene con las benditas compañías de celulares y allegadas.

Podríamos seguir y crear toda una enciclopedia de pequeñas batallas del diario vivir  colombiano y necesitaríamos de muchísimo espacio para llevar a cabo un proyecto de semejante envergadura y esfuerzo.

Los colombianos son unos guerreros y están siempre dispuestos a la batalla del diario vivir. Sólo desearían que su lucha no fuera en condiciones tan abismalmente desiguales.

Marcelino Torrecilla N (matorrecc@gmail.com)